SanDisk y Micron ponen el foco en la nueva fábrica de 12 pulgadas de PSMC en Taiwán para ganar capacidad de memoria antes de 2026
La carrera por la Inteligencia Artificial no solo se juega en las GPUs. Cada vez más, el cuello de botella está en algo menos vistoso pero igual de decisivo: la memoria. Mientras parte de la industria concentra recursos en productos de alto margen para centros de datos (como HBM en DRAM) y la demanda empresarial vuelve a apretar, en Asia circula un rumor con lectura estratégica: SanDisk y Micron estarían tanteando acuerdos para aprovechar capacidad disponible en la nueva fábrica de 12 pulgadas de PSMC (Powerchip Semiconductor Manufacturing Corporation) en Tongluo, Taiwán. La idea, en sí misma, es reveladora. No es habitual que gigantes de la memoria —con cultura de fabricación propia— miren hacia terceros para “abrir” capacidad con rapidez.