
La nube supera los 875.000 millones de euros y la IA dispara el gasto inútil
La factura cloud ha entrado en una fase mucho más incómoda para las empresas. Ya no se trata solo de contratar más capacidad para crecer, desplegar productos más rápido o acelerar proyectos de inteligencia artificial. El problema es que una parte cada vez mayor del gasto se queda por el camino antes de generar valor: máquinas encendidas sin carga, clusters sobredimensionados, almacenamiento olvidado, snapshots antiguos, tráfico mal diseñado, licencias sin uso y GPUs reservadas para cargas de IA que no se aprovechan bien. El mercado ya se mide en cifras difíciles de digerir. Gartner estimó que el gasto mundial de usuarios finales en cloud público alcanzaría los 723.400 millones de dólares en 2025, unos 614.900 millones de euros al cambio




