
Refrigeración por inmersión en centros de datos: de tecnología exótica a inevitabilidad
La industria aún no está lista para el cambio. Los centros de datos son las infraestructuras críticas que sostienen la economía digital. En ellos se procesan desde las videollamadas y el streaming de Netflix hasta las transacciones financieras o el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial (IA). Sin embargo, la demanda energética de los nuevos procesadores y GPU está alcanzando niveles nunca vistos, y la refrigeración por aire tradicional se está quedando corta. En este contexto, la refrigeración por inmersión —hasta hace poco considerada una tecnología exótica, reservada a supercomputadores o al minado de criptomonedas— se perfila como la única alternativa viable a medio plazo. Pero la industria, aún atada a los paradigmas del pasado, no está preparada para adoptar