
¿Debería Europa sustituir Windows por Linux en parte de su Administración?
La decisión de China de acelerar la retirada de Windows en determinadas entidades estatales plantea una pregunta incómoda también para Europa: ¿tiene sentido que administraciones, infraestructuras sensibles y servicios públicos europeos mantengan una dependencia estructural de sistemas operativos y plataformas controlados por empresas de fuera de la Unión Europea? La respuesta no pasa por expulsar Windows de todos los organismos, pero algunos gobiernos europeos ya están demostrando que Linux y el software abierto pueden encajar en miles de puestos públicos, reducir costes de licencias y aumentar el control tecnológico. Las claves de Linux y la soberanía digital europea en 30 segundos La cuestión tampoco debería convertirse en una batalla ideológica entre Windows y Linux. Microsoft ofrece un producto maduro, ampliamente




