
La robótica descubre su próximo cuello de botella: los imanes de tierras raras
La carrera por la inteligencia artificial física está trasladando parte de la presión tecnológica desde las GPU y los centros de datos hacia componentes mucho menos visibles. Los imanes permanentes de neodimio-hierro-boro (NdFeB) utilizados en motores y actuadores son uno de ellos. Si los robots humanoides alcanzan las escalas de fabricación que anticipan algunas compañías, asegurar neodimio, praseodimio, disprosio y terbio podría convertirse en un problema industrial comparable al suministro de chips avanzados. Las claves de los imanes para robots e IA en 20 segundos Hasta ahora, buena parte de la infraestructura de IA podía explicarse siguiendo una cadena relativamente conocida: GPU, memoria HBM, redes de alta velocidad, servidores, centros de datos y electricidad. La llegada de robots, vehículos autónomos




