Tesla acelera su hoja de ruta de chips de Inteligencia Artificial y reconfigura Dojo: menos dependencia de un único proveedor y ciclos de 9 meses
Durante años, hablar de Tesla y semiconductores propios era, sobre todo, hablar de Dojo: un superordenador interno concebido para entrenar modelos con los datos de su conducción asistida y su ambición robótica. Pero en los últimos meses el relato se ha desplazado hacia otra pieza: la familia de chips AI de Tesla (AI5, AI6 y siguientes), que la compañía quiere convertir en una plataforma común para coche, robot y centro de datos. En esa transición, el gigante de Elon Musk está moviendo fichas en dos frentes: acelerar el ritmo de diseño y replantear la cadena de suministro. El detonante más llamativo llegó con una afirmación directa del propio Musk: “resolver AI5 era existencial” para la compañía. La frase no es