El caso Super Micro destapa la guerra sucia del hardware para IA
El escándalo de Super Micro no es solo un problema judicial para uno de los grandes nombres del servidor mundial. Es, sobre todo, una señal de hasta qué punto la carrera global por la Inteligencia Artificial ha empujado el comercio tecnológico hacia una zona gris en la que el valor estratégico de un chip avanzado puede acabar pesando más que las barreras regulatorias que intentan frenarlo. La acusación presentada en Estados Unidos contra tres personas vinculadas a la compañía, entre ellas su cofundador Yih-Shyan “Wally” Liaw, ha abierto una grieta incómoda en el discurso oficial de control, cumplimiento y trazabilidad que acompañaba a los grandes fabricantes de infraestructura para IA. Según el Departamento de Justicia de EE.UU., los acusados participaron


