SMTP, POP3 e IMAP: los protocolos invisibles que sostienen el email (y por qué conviene defenderlos frente a las plataformas cerradas)
Se usa el correo electrónico a diario para trabajar, registrarse en servicios, recuperar contraseñas o recibir facturas. Sin embargo, pocas personas se detienen a pensar en lo que ocurre “detrás” cuando un mensaje sale del móvil y llega, segundos después, a otra bandeja de entrada. No es magia: son protocolos abiertos que llevan décadas haciendo su trabajo con discreción y fiabilidad. La imagen es sencilla y, a la vez, reveladora: SMTP envía, POP3 descarga e IMAP sincroniza. Tres piezas distintas, con funciones bien separadas, que explican por qué el email ha sobrevivido a modas tecnológicas, guerras de plataformas y cambios de dispositivo. Y, precisamente por eso, el debate actual no es solo técnico: también es estratégico. Porque en un mundo