Trump quiere que los gigantes de la IA “paguen su parte” de electricidad, y Microsoft responde con un plan de cinco compromisos
La explosión de los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial empieza a chocar con un límite tan físico como político: la electricidad. Y en Estados Unidos, ese choque ya ha llegado al centro del debate público. El presidente Donald Trump ha asegurado que las grandes tecnológicas deben “pagar su propia factura” energética para que el ciudadano medio no acabe asumiendo, vía tarifas, el coste de la carrera por desplegar más capacidad de IA. El mensaje —publicado en Truth Social— apunta directamente al temor que crece en muchas comunidades: que la llegada de macroproyectos de centros de datos dispare la demanda, fuerce inversiones en red y generación, y termine presionando al alza los recibos. Trump sostiene que su administración