
España quiere soberanía digital, pero aún no conoce sus alternativas
La soberanía digital ha dejado de ser una expresión reservada a reguladores, tecnólogos y departamentos jurídicos. Los ciudadanos quizá no usen el término en su día a día, pero sí entienden cada vez mejor lo que implica: depender de plataformas, infraestructuras, nubes, sistemas de pago, redes sociales, servicios de IA y proveedores tecnológicos que no se controlan desde Europa. El informe Soberanía digital en Europa 2026, elaborado por Fundación Telefónica junto a Metroscopia, retrata esa paradoja con bastante claridad. Solo el 29 % de los ciudadanos españoles ha oído hablar del término “soberanía digital”, y en el ámbito empresarial el conocimiento sube al 36 %. Pero cuando se pregunta por sus consecuencias, la preocupación aparece de forma mayoritaria. Ocho de




