Las redes sociales ya no compiten por conectar: compiten por saber más de ti
Durante años, las redes sociales se presentaron como la gran infraestructura de la conversación digital: un lugar para mantener el contacto, descubrir información y participar en comunidades. En 2026, esa promesa convive con otra realidad mucho más tangible: buena parte del modelo está construido para medir, perfilar y optimizar lo que hacemos —y lo que probablemente haremos— con fines comerciales. El juicio que estos días se está siguiendo en Estados Unidos sobre el diseño adictivo de algunas plataformas y su impacto en la salud mental juvenil llega en un momento en el que la discusión ya no es solo “qué contenido circula”, sino cómo se fabrica el comportamiento que mantiene la rueda girando: notificaciones, scroll infinito, recomendaciones y un sistema