
La memoria LPDDR se encarece y Apple presiona al Android Ultra
La batalla por la gama alta del smartphone ya no se decide solo en la cámara, la pantalla o el diseño industrial. También se juega en un componente menos visible para el consumidor, pero cada vez más decisivo para los fabricantes: la memoria. La subida de la DRAM y la NAND, empujada por la demanda de servidores de Inteligencia Artificial, está alterando los costes de producción de móviles, ordenadores y dispositivos de consumo. En ese escenario, Apple parece moverse con una ventaja difícil de igualar. La compañía ha reconocido que el precio de la memoria será un factor de presión en sus márgenes, pero también ha dejado caer un mensaje potente durante su última llamada de resultados: su principal restricción




