El cobre se convierte en el “metal de la IA”: analistas ven precios fuertes hasta 2026 por centros de datos, coches eléctricos y redes eléctricas
El cobre está volviendo a ocupar un lugar protagonista en la conversación tecnológica, pero no por un nuevo chip ni por una innovación de software: por su papel físico e insustituible en la infraestructura que sostiene la economía digital. A medida que la Inteligencia Artificial dispara la construcción de centros de datos, que el vehículo eléctrico gana peso y que los países aceleran la modernización de sus redes eléctricas, el mercado del cobre se está tensionando… y las previsiones apuntan a que esa presión puede prolongarse hasta 2026. El movimiento no es menor: en 2025, el precio del cobre en Londres llegó a tocar máximos en torno a 11.952 $ por tonelada y cerró el año con una subida cercana