NVIDIA vende sus últimas acciones de Arm y reabre el debate: ¿ARM basta para la era de la IA agéntica?
NVIDIA ha cerrado —al menos en lo financiero— uno de los capítulos más simbólicos de su historia reciente: la compañía se ha deshecho de la última participación que mantenía en Arm Holdings. La venta, según recogen informaciones basadas en documentación regulatoria, comprende 1,1 millones de acciones valoradas en torno a US$ 140 millones y se habría materializado durante el cuarto trimestre de 2025, dejando su posición en Arm a cero. El movimiento no es solo contable. Llega en un momento en el que el sector está replanteándose el papel de la CPU en la nueva oleada de IA agéntica: asistentes capaces de encadenar pasos, llamar herramientas, consultar memoria, lanzar peticiones a APIs y coordinar flujos de trabajo completos. Esa “coreografía”
