La refrigeración líquida en centros de datos deja de ser “opcional”: el mercado apunta a 7.000 millones en 2029 por el empuje de la IA
Durante años, la refrigeración líquida en centros de datos se ha tratado como un “extra” para instalaciones muy concretas: laboratorios, HPC, algún clúster especialmente denso o despliegues con limitaciones de espacio. Pero ese guion está cambiando deprisa. El motivo tiene nombre y apellidos: la ola de infraestructura para Inteligencia Artificial, con aceleradores cada vez más potentes, racks más densos y un límite físico que el aire ya no puede estirar mucho más sin comprometer consumo, fiabilidad y coste operativo. Esa transición —de tecnología de nicho a requisito estructural— es la tesis central de un informe reciente de Dell’Oro Group, que proyecta que el mercado mundial de refrigeración líquida en centros de datos crecerá con fuerza hasta aproximarse a los 7.000