ASML dispara sus pedidos y eleva previsiones: la fiebre de la IA llega a la sala de máquinas
La revolución de la Inteligencia Artificial ya no se mide solo en lanzamientos de modelos o en la carrera por los centros de datos. Empieza a verse, con números contantes y sonantes, en el lugar donde se fabrican los chips. ASML, el proveedor neerlandés que domina la litografía avanzada necesaria para imprimir los circuitos más punteros, cerró 2025 con un mensaje claro: el apetito por capacidad de cómputo para IA está empujando a los fabricantes a ampliar plantas y, como consecuencia, a encargar más maquinaria. La compañía publicó sus resultados del cuarto trimestre y del conjunto de 2025 con un dato que resume el momento: los pedidos netos trimestrales alcanzaron 13.158 millones de euros, un salto muy notable frente al