
Nearfield levanta 380 millones para medir los chips que moverán la IA
La inteligencia artificial ha puesto bajo los focos a las GPU, los centros de datos y la memoria HBM, pero hay una parte menos visible de la industria de semiconductores sin la que nada de eso escala: la metrología. Antes de fabricar millones de chips avanzados hay que medir estructuras diminutas, detectar defectos, controlar procesos y asegurar que cada nueva generación puede producirse con rendimiento suficiente. Ese es el terreno en el que se mueve Nearfield Instruments. La compañía neerlandesa ha cerrado una ronda Serie D de 380 millones de dólares, la mayor ronda de financiación deep-tech registrada en Países Bajos, según la propia empresa. La operación valora Nearfield Instruments en 1.600 millones de dólares y está liderada por Fidelity




