El “RAMpocalipsis” de 2026: la memoria se encarece por la fiebre de la IA y la amenaza arancelaria de EE. UU.
La industria de la memoria encara 2026 con una mezcla incómoda de euforia y escasez: por un lado, la demanda ligada a la Inteligencia Artificial promete márgenes históricos; por otro, el mercado empieza a asumir que la memoria para consumo —PCs, móviles y consolas— dejará de ser la prioridad. En ese escenario, una amenaza política desde Washington añade aún más tensión: la posibilidad de imponer aranceles de hasta el 100 % a fabricantes de chips de memoria que no trasladen producción a suelo estadounidense. El resultado es un clima que algunos analistas ya resumen con un término tan gráfico como preocupante: “RAMpocalipsis”. No porque la memoria vaya a desaparecer, sino porque el acceso a capacidad de fabricación y a precios