EE. UU. convierte los chips de IA en una palanca fiscal: arancel del 25 % a NVIDIA H200 y AMD MI325X para China y réplica de Pekín con veto a software occidental
La guerra tecnológica entre Estados Unidos y China ha entrado en una fase especialmente incómoda para el ecosistema de componentes: la etapa en la que las restricciones ya no se limitan a “permitir o prohibir”, sino que se transforman en un mecanismo de recaudación y presión industrial. A mediados de enero de 2026, Washington ha formalizado un arancel del 25 % sobre determinados chips avanzados de computación —incluidos NVIDIA H200 y AMD Instinct MI325X— cuando el destino final es el mercado chino. La respuesta desde Pekín ha llegado casi en paralelo: una directriz para que empresas del país dejen de usar software de ciberseguridad estadounidense e israelí, citando riesgos de seguridad nacional. El movimiento estadounidense se presenta como una fórmula