Jensen Huang y el “Mercedes” que salió caro: NVIDIA pone rostro humano al mayor despliegue de infraestructura de la era IA
En un momento en el que la Inteligencia Artificial se ha convertido en el centro gravitacional de la tecnología —y, cada vez más, de la geopolítica industrial—, Jensen Huang ha optado por un registro poco habitual en un CEO de una compañía de su tamaño: el de la anécdota personal con moraleja financiera. En el Foro Económico Mundial de Davos, el consejero delegado de NVIDIA recordó cómo, tras la salida a bolsa, vendió acciones cuando la empresa estaba valorada en 300 millones de dólares para comprar a sus padres un Mercedes S-Class. Hoy admite que se arrepiente del timing. La historia, contada con naturalidad, funciona como metáfora de algo mayor: el vértigo de una revolución tecnológica que ha comprimido décadas