Alemania acelera en robótica humanoide: Agile ONE, NEURA y el piloto de Siemens
A Alemania le han “visto las orejas al lobo” con una parte de su industria tradicional —especialmente la automoción— y no quiere repetir el mismo guion con la próxima gran ola tecnológica: la robótica avanzada. El diagnóstico, esta vez, no depende solo de salarios, exportaciones o ciclos económicos. Depende de si el país consigue transformar su músculo de ingeniería en productos que se fabriquen, se instalen y se mantengan en sus plantas… antes de que lo hagan otros. Por eso, en el arranque de 2026 empieza a sonar con más fuerza una idea que hace poco parecía futurista: humanoides trabajando en fábricas europeas. No como vídeos virales, sino como equipos con hoja de ruta industrial, pilotos con clientes reales y