China concentra sus “fábricas de chips” para blindar la cadena de suministro de la era de la IA
China está entrando en una nueva fase en su carrera por la autosuficiencia en semiconductores: menos “fiebre” por levantar nuevas entidades y más consolidación alrededor de campeones nacionales. En las últimas semanas, los dos grandes actores del país en fabricación por contrato —SMIC y Hua Hong Semiconductor— han puesto sobre la mesa operaciones de calado para tomar el control total (o casi total) de activos clave dentro del ecosistema doméstico. El movimiento llega en un momento especialmente sensible para la industria global. Las restricciones de exportación lideradas por Estados Unidos siguen limitando el acceso de China a equipamiento avanzado, y eso obliga a recalibrar prioridades: dónde invertir, qué nodos priorizar y cómo escalar sin depender de proveedores externos. En ese