Apple ya no manda en la cola de TSMC: la ola de la IA aprieta el suministro de chips
Durante más de una década, Apple fue el cliente “ancla” de la industria de semiconductores avanzada: su volumen, su previsibilidad y su calendario de lanzamientos empujaron a proveedores y, en especial, a TSMC a ampliar capacidad al ritmo que exigía el iPhone. Ese equilibrio, sin embargo, está cambiando. El gran motor de la inversión en fabricación puntera ya no es el smartphone, sino la infraestructura de Inteligencia Artificial: GPUs, aceleradores y sistemas para centros de datos que consumen obleas, empaquetado avanzado y memoria a una escala difícil de igualar. La señal de alerta para Cupertino no es que vaya a quedarse sin chips —ese escenario sigue siendo improbable—, sino que se ha acabado la era en la que la prioridad