México ya no basta: la cadena de servidores taiwanesa gira hacia la ASEAN por aranceles y auge de ASIC
Durante años, México ha sido el “puerto seguro” para gran parte del ensamblaje de servidores que terminan en Estados Unidos. La combinación de cercanía logística, capacidad industrial y el paraguas del USMCA convirtió al país en el gran punto de convergencia: componentes producidos en distintas regiones se enviaban a plantas mexicanas para el montaje final, y desde allí salían al mercado estadounidense. Pero el tablero se está moviendo. Entre nuevas olas arancelarias, incertidumbre regulatoria y el salto del hardware de Inteligencia Artificial —cada vez más dominado por aceleradores y ASIC—, los fabricantes taiwaneses y sus socios EMS están reajustando su mapa de aprovisionamiento, con una tendencia clara: mirar más hacia la ASEAN como fuente de piezas y subcomponentes, sin abandonar