
La nueva política de licencias de VMware desata la frustración entre empresas y administradores TI
La reciente reestructuración de las licencias de VMware, tras la adquisición por parte de Broadcom, ha provocado un profundo malestar entre empresas, administradores de sistemas y proveedores de servicios. A partir de abril, VMware by Broadcom exigirá una compra mínima de 72 núcleos en renovaciones y nuevas licencias, una medida que afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas, tradicionalmente dependientes de licencias más flexibles y ajustadas a sus necesidades. Este cambio supone que cualquier empresa que quiera renovar su contrato deberá adaptarse a ese mínimo, incluso si su contrato anterior estaba por debajo de dicha cifra. Además, para nuevas adquisiciones no será posible comprar menos de 72 núcleos, salvo en casos muy específicos como ampliaciones sobre bases ya suscritas