
ARM apunta a CPUs de 512 núcleos para la era de la IA en centros de datos
ARM quiere que la conversación sobre inteligencia artificial deje de girar solo alrededor de las GPU. La compañía británica, conocida durante décadas por licenciar arquitecturas eficientes para móviles, dispositivos embebidos y chips personalizados, está elevando el tono en centros de datos con una idea muy concreta: la próxima gran batalla no se medirá solo por número de procesadores vendidos, sino por núcleos CPU desplegados para coordinar, alimentar y gestionar sistemas de IA cada vez más complejos. Rene Haas, consejero delegado de Arm, ha defendido en la última conferencia de resultados de la compañía que el crecimiento de la IA agéntica multiplicará la necesidad de CPU en los centros de datos. Según su tesis, los agentes de IA no solo ejecutan




