SQL a gran escala: por qué MySQL, PostgreSQL y MariaDB siguen sosteniendo a los gigantes (y qué lecciones deja para casi cualquier proyecto)
Durante años, la idea de que “SQL no escala” ha funcionado como atajo mental: cuando el producto crece, se asume que tocará “salirse” de una base de datos relacional y abrazar alternativas diseñadas para repartir datos y tráfico desde el minuto uno. El matiz incómodo es que esa narrativa se cae en cuanto uno mira cómo operan varias de las plataformas más exigentes del planeta. La realidad es menos épica, pero mucho más útil: escalar con SQL suele ser un problema de arquitectura, operación y disciplina de ingeniería, no de “limitaciones intrínsecas” del modelo relacional. En otras palabras: si SQL sirve para quienes viven bajo picos de tráfico extremos, también puede servir —con mucha probabilidad— para la mayoría de productos