
El Pentágono acelera la “IA en producción”: Claude, ChatGPT, Gemini y Grok compiten por el corazón (y el control) de la defensa de EE. UU.
La inteligencia artificial generativa ya no es un experimento dentro del Departamento de Defensa de Estados Unidos: es infraestructura. En apenas unos meses, la administración militar ha pasado de pilotos limitados a un escenario de multi-proveedor, donde varios modelos comerciales conviven (o compiten) por entrar en redes no clasificadas y, sobre todo, por abrirse camino en el terreno más delicado: los sistemas clasificados. Ese salto se está produciendo con una tensión de fondo que trasciende la tecnología. El Pentágono presiona para que las empresas acepten un principio amplio: disponibilidad del modelo para “todos los usos legales”. Y la industria responde con líneas rojas muy diferentes sobre vigilancia, uso de datos y autonomía letal. El pulso con Anthropic —que ha terminado

