Samsung acelera su megafábrica de chips en Texas con un permiso clave antes de la puesta en marcha

Samsung Electronics ha dado un paso relevante para acercar la puesta en marcha de su gran planta de semiconductores en Taylor (Texas) tras obtener una aprobación temporal de ocupación para una parte del edificio principal. El permiso —conocido como Temporary Certificate of Occupancy (TCO)— permite habilitar áreas concretas antes de la finalización total del complejo y se interpreta en el sector como una señal de que el proyecto entra en una fase más “industrial” que puramente constructiva: empezar a preparar el terreno para pruebas, instalación de equipos y, en última instancia, la rampa de producción.

Según la información disponible, la autorización temporal cubre aproximadamente 88.000 pies cuadrados (unos 8.175 m²) dentro de la primera fábrica (Fab 1). Una fuente municipal citada en prensa subrayó que la emisión de estos certificados se está realizando “por zonas”, y que se esperan aprobaciones adicionales para superficies mayores, aunque sin calendario cerrado. La lectura es clara: en una instalación de este tamaño, cada validación parcial puede desbloquear trabajos que, de otro modo, quedarían a la espera del visto bueno final.

El valor real del TCO: ganar semanas (o meses) en el “ramp-up”

En una fábrica avanzada de chips, el tiempo es un activo estratégico. No se trata solo de cortar una cinta: antes hay que introducir maquinaria, calibrar líneas, validar procesos y ejecutar lotes de prueba durante semanas. Por eso, poder acceder a partes del edificio mientras otras siguen en obra puede reducir fricción y permitir que varias fases avancen en paralelo.

La planta de Taylor no es una instalación menor. El proyecto se asocia a una inversión de 37.000 millones de dólares y, según los compromisos recogidos en la información pública, Samsung debe completar 6.000.000 de pies cuadrados de superficie construida para finales de este año y sumar otros 1.000.000 de pies cuadrados adicionales hasta 2028. El campus, además, se extiende sobre 1.268 acres, alrededor de 512,7 hectáreas: una escala que refleja el peso de la carrera por llevar capacidad de fabricación avanzada a suelo estadounidense.

En paralelo, hay indicios de que el proyecto se está alimentando ya de contratos satélite. Un ejemplo citado en la misma cobertura es el acuerdo de una empresa surcoreana de equipos y servicios de semiconductores para suministrar equipamiento de limpieza con plazo de entrega hasta el 26 de octubre, un tipo de componente que suele encajar con la fase de preparación de planta para operar con exigencias de sala blanca.

EUV a la vista: el paso imprescindible para el salto a 2 nm

Varios medios del sector apuntan a que Samsung planea comenzar pruebas con equipos de litografía ultravioleta extrema (EUV) en marzo, un hito que suele considerarse decisivo cuando se habla de nodos punteros. En términos sencillos: sin EUV, es muy difícil fabricar chips avanzados de forma competitiva en tecnologías como 2 nm.

Estas pruebas encajan con el calendario industrial que se viene mencionando en el mercado: una aceleración hacia la segunda mitad de 2026 como ventana para iniciar una rampa de producción más seria. Para Samsung, el objetivo no es únicamente inaugurar una planta, sino demostrar que puede ejecutar procesos punteros con rendimiento y fiabilidad sostenidos, justo en un momento en el que la industria global está presionada por la demanda de chips orientados a Inteligencia Artificial.

Tesla, chips de IA y una apuesta que llega hasta 2033

La planta de Taylor no se entiende sin el contexto del cliente que ha actuado como tractor mediático y comercial: Tesla. En julio de 2025, Elon Musk confirmó un acuerdo de suministro valorado en 16.500 millones de dólares, con vigencia hasta finales de 2033, ligado a la fabricación de chips de próxima generación para Tesla en la instalación de Texas. Aquella comunicación situó en el centro los chips AI6, mientras que el propio Musk había señalado que los AI5 se fabricarían con TSMC; con el paso de los meses, la narrativa se ha ampliado hacia una estrategia de doble proveedor para distintas generaciones y variantes físicas, manteniendo compatibilidad a nivel de software.

La lógica empresarial es conocida: diversificar fabricación reduce riesgo de capacidad, problemas de rendimiento por lote y dependencia de un único proveedor en un mercado donde los nodos avanzados se han convertido en un cuello de botella global. Para Samsung Foundry, en cambio, asegurar cargas de trabajo asociadas a Tesla implica una oportunidad de estabilizar ingresos y reforzar credenciales frente a competidores, en un negocio (la fabricación por encargo) donde la reputación tecnológica se traduce en contratos.

El efecto TSMC y la batalla por nuevos clientes

El movimiento de Samsung llega en un contexto de alta tensión competitiva. TSMC continúa como referencia del sector y ha señalado planes de inversión muy elevados para 2026, impulsados por la demanda de chips para IA y computación de alto rendimiento. Este entorno de precios, capacidad y plazos también empuja a grandes tecnológicas a mantener abiertas varias opciones de suministro.

De hecho, en el entorno de Samsung se ha especulado con que la compañía busca ampliar cartera de clientes estadounidenses más allá de Tesla. Nombres como Google o AMD aparecen recurrentemente en las quinielas de la industria, aunque, como suele ocurrir en estos casos, la confirmación pública llega tarde o no llega hasta que existe un contrato formal.

Mientras tanto, Samsung también juega su propia partida interna: tras años de presión financiera en su división de foundry, el grupo ha trasladado que espera una mejora del negocio a medida que madure la demanda de nodos avanzados y se consoliden pedidos asociados a IA. En 2025, la compañía reportó un gasto de capital total de aproximadamente 52,7 billones de won, con 47,5 billones destinados al área de semiconductores, una fotografía del esfuerzo inversor que exige competir en el frente de la miniaturización.

Qué cambia para el usuario final (y por qué debería importarle)

Aunque hablar de certificados de ocupación o EUV parezca lejano, el impacto acaba aterrizando en la vida cotidiana: más capacidad de fabricación avanzada implica más chips disponibles para automoción, centros de datos y dispositivos conectados. Y, en el caso de Tesla, el relato va más allá del coche: chips de IA más capaces pueden impulsar desde sistemas de conducción asistida hasta infraestructuras de entrenamiento y robots humanoides vinculados a la estrategia de la compañía.

Si Samsung logra acelerar Taylor sin tropiezos, Estados Unidos ganaría un actor adicional con capacidad de fabricar tecnología puntera en su territorio, algo que gobiernos y empresas buscan por resiliencia de cadena de suministro. Pero el reto sigue siendo el mismo que define a toda la industria: no basta con construir una fábrica; hay que producir bien, de forma estable y a escala.


Preguntas frecuentes

¿Qué es un “Temporary Certificate of Occupancy (TCO)” y por qué es importante en una fábrica de chips?
Es una autorización para utilizar partes específicas de un edificio antes de su finalización total. En semiconductores, puede adelantar la instalación y pruebas de equipos, acelerando la transición hacia producción.

¿Por qué la litografía EUV es tan crítica para fabricar chips de 2 nm?
Porque permite imprimir patrones extremadamente pequeños con menos pasos y mayor precisión, un requisito práctico para nodos avanzados donde la complejidad y el coste se disparan.

¿Qué implicaciones tiene que Tesla fabrique chips de IA en la planta de Samsung en Texas?
Refuerza la estrategia de integrar hardware propio para IA y reducir dependencias. Para Samsung, aporta volumen y credibilidad en un mercado donde los grandes contratos suelen atraer más clientes.

¿Cuándo podría empezar a producir a gran escala la planta de Taylor?
Los calendarios citados en el sector sitúan la rampa relevante en la segunda mitad de 2026, tras fases previas de pruebas, validación de procesos y ajustes de rendimiento.

vía: Jukan y korea joongang daily

encuentra artículos

newsletter

Recibe toda la actualidad del sector tech y cloud en tu email de la mano de RevistaCloud.com.

Suscripción boletín

LO ÚLTIMO

Las últimas novedades de tecnología y cloud

Suscríbete gratis al boletín de Revista Cloud. Cada semana la actualidad en tu buzón.

Suscripción boletín
×