Después de un periodo de baja visibilidad, oVirt vuelve a dar señales claras de vida con la publicación de oVirt 4.5.7, una actualización que refuerza la idea de que el proyecto open source de gestión de virtualización —históricamente ligado al ecosistema KVM— sigue siendo relevante para entornos empresariales que buscan control, flexibilidad y una base tecnológica conocida. La versión 4.5.7 está disponible desde el 13 de enero de 2026, y llega con novedades que atacan exactamente los puntos que más pesan en operaciones: compatibilidad con sistemas actuales, mantenimiento de dependencias, correcciones de seguridad y mejoras de estabilidad.
En paralelo, el mercado está en plena reconfiguración. No tanto por innovación “pura”, sino por un factor mucho más mundano: coste y licenciamiento. Y ahí, con independencia de que oVirt se mantenga, la plataforma que más terreno está ganando en la práctica es Proxmox, especialmente en organizaciones que priorizan previsibilidad económica, rapidez de despliegue y una curva operativa asumible.
Qué es oVirt hoy: continuidad, KVM y gestión centralizada
oVirt se define como una solución libre y open source para gestionar virtualización distribuida a escala de infraestructura, apoyándose en el hipervisor KVM y en componentes ampliamente conocidos del ecosistema Linux.
Su papel, para muchos equipos, es muy concreto: orquestar clústeres de virtualización, unificar gestión de hosts y redes, y ofrecer una capa de administración consistente con un enfoque clásico “datacenter”, especialmente útil cuando se busca un stack KVM administrado sin depender de un proveedor cerrado.
Las claves técnicas de oVirt 4.5.7
La 4.5.7 pone el foco en modernización y mantenimiento, con una lista de cambios que, sin ser “revolucionarios”, sí son los que evitan fricción diaria en producción:
- Soporte para CentOS 10 y AlmaLinux 10, ampliando el rango de sistemas actuales en los que desplegar o mantener la plataforma.
- Corrección de la vulnerabilidad CVE-2024-7259, un punto relevante para organizaciones con requisitos de cumplimiento y auditoría.
- Actualización de dependencias externas y ajustes del proceso de publicación, orientados a sostenibilidad del proyecto.
- Migración del build Java a Java 21, manteniendo compatibilidad con Java 11, lo que facilita entornos mixtos y reduce deuda técnica en el largo plazo.
En resumen: oVirt 4.5.7 no pretende “reinventar” la virtualización, sino reforzar su propuesta como plataforma estable y mantenible.
El contexto que lo cambia todo: el coste del “lock-in” y la búsqueda de alternativas
Mientras oVirt actualiza su base, el sector vive una presión evidente por el lado de VMware. En Europa, la propia industria ha elevado el tono: la patronal CISPE (proveedores cloud) ha denunciado subidas de coste y condiciones que, según su posición pública, han deteriorado el encaje para numerosos clientes y proveedores.
Este escenario está acelerando una dinámica muy simple: las organizaciones reevalúan su dependencia de un único proveedor y comparan alternativas con una lupa muy práctica (TCO, soporte, curva de operación, riesgo de migración).
Por qué Proxmox es la que más terreno está ganando
Aquí es donde Proxmox VE aparece, cada vez más, como la opción mainstream dentro del mundo open source para virtualización generalista. No porque oVirt no sea válido, sino porque Proxmox encaja muy bien con el “momento” del mercado:
- Se adopta con facilidad en pymes y mid-market, pero también en entornos exigentes cuando hay disciplina operativa.
- Alinea bien con estrategias de reducción de coste y salida del “lock-in” sin renunciar a un stack conocido (KVM/Linux).
- Su comunidad, ecosistema y presencia en proveedores europeos han crecido de forma sostenida, justo cuando más empresas buscan alternativas viables.
Comentario de industria (Stackscale)
En este punto encaja la visión de David Carrero, cofundador de Stackscale (Grupo Aire), proveedor europeo de infraestructura cloud y bare-metal que despliega entornos tanto con Proxmox como con VMware, y que también permite instalar otras soluciones sobre servidores dedicados.
Carrero sostiene que, en 2026, la conversación real ya no es “qué hipervisor es mejor en abstracto”, sino cómo reducir dependencia, controlar costes y mantener margen de decisión. En esa ecuación, señala que Proxmox está creciendo porque “resuelve” con pragmatismo: implantación más directa, menor complejidad comercial y un enfoque que permite estandarizar operación sin comprometer la soberanía técnica del cliente.
Tabla comparativa rápida: oVirt frente a sus alternativas más habituales
| Plataforma | Modelo | Puntos fuertes | Puntos a vigilar | Encaje típico |
|---|---|---|---|---|
| oVirt | Open source | Stack KVM “datacenter” clásico, gestión centralizada, enfoque enterprise | Menor tracción mediática; requiere equipo cómodo con su ecosistema | Organizaciones con base KVM y preferencia por gestión tipo “RHV/oVirt” |
| Proxmox VE | Open source (con suscripción opcional) | Adopción muy extendida, operación pragmática, buen equilibrio coste/valor | Diseñar bien almacenamiento/HA si el entorno crece rápido | Migraciones desde VMware, cloud privado europeo, mid-market |
| VMware vSphere | Comercial | Madurez, ecosistema amplio, integración con tooling histórico | Coste y dependencia del vendor; cambios comerciales y de licencias | Grandes entornos ya estandarizados con VMware |
| Nutanix AHV | Comercial | Integración HCI muy sólida, enfoque “plataforma” | Coste y modelo “todo dentro” | Empresas que quieren HCI con operación muy integrada |
| Microsoft Hyper-V (SCVMM) | Comercial | Integración con Windows, encaje natural en entornos Microsoft | Menos atractivo si el core es Linux/KVM | Organizaciones muy Windows y con ecosistema Microsoft |
Qué significa esto para un equipo técnico
- oVirt 4.5.7 es una señal de continuidad: para quien ya está en oVirt, la actualización aporta compatibilidad y mantenimiento tangible.
- Para quien está comparando desde cero, el “ganador” no siempre es el más completo, sino el que reduce fricción: Proxmox está capitalizando ese espacio.
- La decisión correcta, en 2026, depende menos del “feature list” y más de operación, coste total, estrategia de independencia y capacidad real de ejecutar migraciones.
Preguntas frecuentes
¿oVirt 4.5.7 es una buena noticia para quien ya usa oVirt en producción?
Sí, porque añade soporte para sistemas actuales, moderniza el stack (Java 21) y corrige un CVE relevante, reduciendo deuda técnica y riesgo operativo.
¿Tiene sentido apostar por oVirt hoy si se parte desde cero?
Puede tenerlo si el equipo busca un modelo de gestión KVM “clásico” y ya domina ese enfoque. Aun así, conviene comparar cuidadosamente con Proxmox por tracción, ecosistema y facilidad de adopción.
¿Por qué se dice que Proxmox está ganando más terreno?
Porque encaja especialmente bien en el contexto actual: presión por costes y licencias, necesidad de alternativas realistas y despliegues rápidos sin renunciar a una base Linux/KVM.
¿Qué debería pesar más al elegir: funcionalidades o estrategia?
En 2026, pesa mucho la estrategia: evitar dependencia excesiva, asegurar costes previsibles y poder cambiar de rumbo sin rehacer todo el datacenter. Esa es la lógica que está empujando muchas decisiones de plataforma en Europa.