La guerra del chip ya no se mide solo en laboratorios, restricciones y grandes anuncios de nuevos aceleradores. En China, la batalla empieza a reflejarse con claridad en las cifras de mercado. Según datos de IDC revisados por Reuters, Nvidia cerró 2025 con una cuota del 55 % en el mercado chino de tarjetas aceleradoras para servidores de IA, muy lejos del dominio casi absoluto que había llegado a tener antes de las sucesivas restricciones y del empuje de la política industrial china. Los fabricantes locales, por su parte, ya controlan alrededor del 41 % del mercado, con 1,65 millones de unidades entregadas sobre un total de unos 4 millones de tarjetas vendidas en el país el año pasado.
El dato es relevante por sí mismo, pero lo es aún más por lo que simboliza. Durante años, Nvidia fue la referencia casi incuestionable para la computación de IA en China. La propia compañía llegó a defender que su posición había rondado el 95 % del mercado chino de chips de IA en 2022, antes de que Washington endureciera los controles de exportación y antes de que Pekín redoblara su estrategia de sustitución tecnológica. Hoy la situación es muy distinta: Nvidia sigue siendo líder, sí, pero ya no domina sola ni marca el ritmo en el mismo grado.
Entre los fabricantes chinos, Huawei aparece como el gran ganador. Reuters, citando el informe de IDC, sitúa a la compañía de Shenzhen con unas 812.000 unidades enviadas en 2025, lo que equivale a cerca del 20 % del mercado total y a casi la mitad de todos los chips locales despachados. Por detrás figuran T-Head, la división de chips de Alibaba, con unas 265.000 unidades, y después Kunlunxin, vinculada a Baidu, y Cambricon, ambas con alrededor de 116.000 unidades. AMD, mientras tanto, se mueve en una posición modesta, con unas 160.000 unidades y una cuota del 4 %.
El efecto combinado de Washington y Pekín
La pérdida de peso de Nvidia no puede explicarse solo por la mejora de los chips chinos. También es el resultado de una presión política creciente desde los dos lados. Estados Unidos ha ido restringiendo el acceso de China a sus GPU más avanzadas desde 2022, y eso ha obligado a Nvidia a rediseñar productos específicos para ese mercado, con versiones recortadas como el H20 y después con intentos de abrir hueco para el H200 bajo condiciones muy limitadas. Reuters informó en diciembre de 2025 de que Donald Trump permitiría el envío de H200 a clientes aprobados en China, pero meses después la propia agencia señaló que Nvidia había detenido la producción de H200 destinados al mercado chino al no prever ventas significativas a corto plazo.
Al mismo tiempo, Pekín ha endurecido su propia agenda de autosuficiencia. Reuters reveló en noviembre de 2025 que China había emitido directrices para que los nuevos centros de datos que recibieran fondos públicos utilizaran únicamente chips de IA fabricados en el país. En los proyectos que estuvieran por debajo del 30 % de ejecución, las autoridades exigían retirar los chips extranjeros ya instalados o cancelar su compra. Ese movimiento afecta directamente a Nvidia, AMD e Intel, y ha servido como palanca para acelerar la adopción de alternativas nacionales incluso en sectores donde el ecosistema de software de Nvidia seguía siendo una ventaja clara.
La señal no se quedó en el plano regulatorio. En septiembre de 2025, Reuters ya informó de un gran centro de datos de China Unicom en Qinghai alimentado íntegramente con chips de IA domésticos, en su mayoría de T-Head. Ese proyecto, con una inversión de 390 millones de dólares, fue presentado como ejemplo del giro estratégico del país hacia una infraestructura de IA menos dependiente de tecnología extranjera. Era, en el fondo, una pista temprana de lo que ahora reflejan los datos de IDC a escala nacional.
Huawei se coloca como alternativa real
Dentro del ecosistema chino, Huawei es el actor que más claramente capitaliza esta transición. Reuters informó la semana pasada de que su nuevo chip 950PR ha despertado interés en gigantes como ByteDance y Alibaba, que planean realizar pedidos. La agencia también señaló que Huawei prevé enviar unas 750.000 unidades este año, con producción en masa a partir de la segunda mitad de 2026. La importancia de ese movimiento no está solo en el volumen, sino en el hecho de que el nuevo procesador busca reducir una de las barreras clásicas frente a Nvidia: la dificultad de migrar software y flujos de trabajo desde CUDA hacia plataformas locales.
Eso no significa que China haya cerrado ya la brecha tecnológica con Nvidia o AMD. La mayoría de los análisis siguen considerando que los proveedores chinos aún están por detrás en rendimiento puro, eficiencia energética y madurez del ecosistema. Pero el mercado no se mueve solo por benchmarks. También lo hacen la disponibilidad, el cumplimiento regulatorio, el acceso real al producto y la presión política para construir una cadena de valor propia. Cuando un país restringe el uso de chips extranjeros en centros de datos financiados por el Estado y al mismo tiempo impulsa compras públicas, financiación e implantación de hardware local, la cuota de mercado deja de depender únicamente del mejor silicio.
Un mercado cada vez menos recuperable para Nvidia
La gran incógnita ahora es si Nvidia puede recuperar parte del terreno perdido en 2026. A corto plazo, no parece sencillo. Aunque Washington abrió una puerta limitada al H200 y aunque algunas instituciones chinas siguen interesadas en hardware estadounidense, Reuters recogió en marzo que Nvidia no esperaba ventas relevantes del H200 en China en el corto plazo. Además, la normativa y las orientaciones de Pekín están diseñadas precisamente para evitar que el regreso de chips extranjeros frene el ascenso de los proveedores nacionales.
Por eso, el 55 % actual puede parecer todavía una cifra elevada, pero también puede leerse como el comienzo de una nueva etapa. Nvidia sigue liderando, pero ya no manda con la tranquilidad de antes. China, mientras tanto, ha demostrado que su estrategia de sustitución no es solo un discurso político: empieza a traducirse en entregas reales, cuota de mercado y proyectos concretos de infraestructura. La batalla por la IA en China no ha terminado, pero ya no se juega únicamente con GPUs estadounidenses.
Preguntas frecuentes
¿Qué cuota tiene Nvidia ahora en el mercado chino de chips de IA para servidores?
Según datos de IDC revisados por Reuters, Nvidia cerró 2025 con una cuota del 55 % en el mercado chino de tarjetas aceleradoras para servidores de IA, frente al 41 % agregado de los fabricantes chinos y el 4 % de AMD.
¿Qué empresa china lidera actualmente ese mercado local?
Huawei es el principal actor chino, con unas 812.000 unidades enviadas en 2025, por delante de T-Head, Kunlunxin y Cambricon.
¿Por qué está cayendo Nvidia en China?
Principalmente por dos razones: los controles de exportación de Estados Unidos sobre chips avanzados y la política china de impulsar centros de datos y proyectos de IA con semiconductores nacionales, especialmente en instalaciones con apoyo estatal.
¿Puede Nvidia recuperar su antigua posición en China?
A corto plazo parece difícil. Aunque hubo una apertura limitada al H200, Reuters informó de que Nvidia no esperaba ventas significativas en el corto plazo, mientras Pekín sigue empujando la sustitución por chips domésticos.
vía: tomshardware