NVIDIA mira al espacio: busca arquitectos para “centros de datos orbitales” mientras crece la fiebre del space compute

NVIDIA ya no se conforma con dominar el centro de datos terrestre. En plena escalada de la demanda de computación para Inteligencia Artificial —y con las limitaciones de energía, suelo y refrigeración cada vez más presentes— la compañía ha empezado a mover piezas hacia un terreno que hasta hace poco sonaba a ciencia ficción: llevar parte de la infraestructura de computación a la órbita.

La señal más clara ha llegado en forma de oferta de empleo. NVIDIA está contratando un “Orbital Datacenter System Architect”, un perfil encargado de diseñar sistemas de “centros de datos orbitales” “desde el chip hasta el satélite” y la conectividad entre satélites, con un rango salarial base publicado de 224.000 a 356.500 dólares (sin contar acciones y beneficios). La descripción del puesto exige conocimiento del entorno espacial —radiación, tolerancias ambientales, fiabilidad y soluciones térmicas— e incluso experiencia con retos mecánicos asociados a lanzamientos.

La oferta no ha pasado desapercibida en el sector de infraestructura. Medios especializados la interpretan como un indicador de que NVIDIA quiere estar presente “en el nacimiento” de una industria nueva: la computación en órbita.

Por qué alguien quiere centros de datos en el espacio

La idea se apoya en dos promesas que seducen a cualquier planificador de infraestructura: energía solar abundante y capacidad teórica de escalado sin la misma presión regulatoria y territorial que en tierra. Sin embargo, el espacio no es una sala blanca ideal: la radiación daña componentes, el mantenimiento es complejo y la gestión térmica en vacío no es tan simple como “hay frío fuera”. Por eso, incluso en NVIDIA el discurso público se mueve entre el interés y la prudencia.

En las últimas semanas, Jensen Huang —CEO de NVIDIA— ha dejado una frase que resume el estado real del asunto: la economía de los centros de datos espaciales “es mala por ahora”, aunque podría mejorar. La frase no frena la exploración, pero sí aterriza el relato: esto está todavía en fase de apuesta tecnológica y de hoja de ruta, no de despliegue masivo inmediato.

De la teoría a las primeras pruebas: H100 en órbita y Outposts “en el espacio”

Lo que está cambiando en 2026 es que ya existen demostraciones iniciales. La startup Starcloud (mencionada de forma recurrente en este campo) se ha atribuido un hito simbólico: operar un NVIDIA H100 en el espacio a finales de 2025 y ejecutar cargas de trabajo de IA como prueba de viabilidad.

La siguiente fase que se está comunicando públicamente es aún más llamativa: Starcloud planea lanzar hardware de AWS Outposts en una misión prevista para octubre de 2026, acercando el concepto de “cloud híbrida” al entorno orbital. La información aparece en publicaciones técnicas y del ecosistema TI, citando declaraciones públicas del CEO de Starcloud.

Google también está en la partida: Project Suncatcher con Planet

Google, por su parte, ha presentado Project Suncatcher, una iniciativa de investigación para explorar computación a escala en el espacio con chips TPU, con una “misión de aprendizaje” junto a Planet: dos satélites prototipo para principios de 2027. La compañía lo plantea como un paso para entender fiabilidad en órbita, retos térmicos y viabilidad de escalar clústeres en el futuro.

SpaceX sube la apuesta: hasta 1.000.000 de satélites… y una tormenta de críticas

En el extremo más agresivo aparece SpaceX. A finales de enero de 2026, la compañía presentó una solicitud ante la FCC para un sistema que podría llegar hasta 1.000.000 de satélites vinculados a la idea de centros de datos orbitales, un volumen que ha encendido el debate público y técnico. La propia FCC aceptó el expediente para su tramitación y abrió el proceso de comentarios, con el foco puesto en viabilidad, seguridad espacial y riesgos de basura orbital.

El rechazo, además, ha sido notable y mediático. En las últimas semanas, voces de alto perfil han calificado el concepto de “ridículo” o “locura” por costes, mantenimiento, capacidad de lanzamiento y riesgos operativos.

Qué pinta NVIDIA en esta historia (y por qué la oferta importa)

La oferta de empleo de NVIDIA es relevante por lo que sugiere: la compañía no solo quiere vender GPUs a quien intente computar en el espacio, sino definir arquitectura de sistemas orbitales (chips, módulos, tolerancia a radiación, interconexión, térmica, operaciones). Es decir, quiere convertirse en proveedor “de referencia” si el space compute despega.

También encaja con una realidad incómoda: el cuello de botella de la IA ya no es únicamente el silicio; es la infraestructura completa (energía, refrigeración, permisos, red, resiliencia). Si parte de esa presión se traslada a órbita —aunque sea en nichos concretos— NVIDIA quiere estar ahí desde el minuto uno.


Tabla resumen: los principales movimientos en “computación orbital” mencionados en 2025–2026

ActorQué ha anunciado o demostradoHorizonte temporal citado públicamenteRiesgo/limitación evidente
NVIDIAPuesto de “Orbital Datacenter System Architect” para diseñar sistemas de IA en órbita; salario base 224.000–356.500 $Contratación ya publicada en 2026Viabilidad económica y retos de radiación/térmica
StarcloudPruebas en órbita con NVIDIA H100; plan de llevar AWS OutpostsH100 operativo en 2025; Outposts en octubre de 2026Escalado, operaciones y lanzamientos
GoogleProject Suncatcher con Planet: prototipos con TPUs en satélitesDos prototipos para principios de 2027Fiabilidad y gestión térmica en órbita
SpaceXSolicitud ante la FCC para un sistema de hasta 1.000.000 de satélitesExpediente abierto en 2026Coste, basura espacial, mantenimiento

Preguntas frecuentes

¿Qué es un “centro de datos orbital”?
Un concepto de infraestructura de computación en el que parte del hardware (chips/servidores) se despliega en satélites en órbita para ejecutar cargas de trabajo, con energía solar y enlaces de comunicación como piezas clave.

¿Por qué NVIDIA busca un arquitecto de centros de datos orbitales?
Porque el puesto apunta a diseñar sistemas completos “del chip al satélite”, preparando productos y una hoja de ruta si la computación en órbita se convierte en un mercado real.

¿Qué se ha probado ya de verdad?
Starcloud y socios han comunicado pruebas con un H100 en órbita y planes para una misión con AWS Outposts, mientras Google ha anunciado prototipos para 2027. Son hitos tempranos, aún lejos de un “data center” equivalente al terrestre.

¿Es viable económicamente a corto plazo?
Incluso desde NVIDIA se ha señalado públicamente que la economía “es mala por ahora”, y hay críticas fuertes en la industria sobre costes y operaciones. El debate está abierto.

vía: datacenterdynamics, Empleo Nvidia y Twitter X

encuentra artículos

newsletter

Recibe toda la actualidad del sector tech y cloud en tu email de la mano de RevistaCloud.com.

Suscripción boletín

LO ÚLTIMO

Las últimas novedades de tecnología y cloud

Suscríbete gratis al boletín de Revista Cloud. Cada semana la actualidad en tu buzón.

Suscripción boletín
×