La sostenibilidad en los centros de datos: Un desafío para el futuro

En un mundo cada vez más digitalizado, los data centers se han convertido en la columna vertebral de nuestra economía y sociedad. Estas infraestructuras críticas albergan y procesan la inmensa cantidad de datos que generamos y consumimos diariamente, desde nuestras interacciones en redes sociales hasta las complejas operaciones de grandes corporaciones. Sin embargo, con el rápido crecimiento de la industria digital, también han surgido preocupaciones sobre el impacto ambiental de los data centers y la necesidad de adoptar prácticas sostenibles.

Según datos de Spain DC, la asociación española de centros de datos, se espera que la capacidad proyectada de estos centros en la Comunidad de Madrid supere los 600 megavatios para el año 2026, respaldada por una inversión acumulada de algo más de 6.000 millones de euros. Estas cifras reflejan la magnitud y el auge de un sector que debe seguir dando respuesta a las crecientes necesidades de digitalización de la sociedad, pero al mismo tiempo, hacerlo de manera responsable y sostenible.

Afortunadamente, la industria de los data centers en España ha demostrado ser «nativa sostenible», lo que significa que la sostenibilidad está en el centro de su estrategia desde la concepción misma de los proyectos. A diferencia de otros países europeos que cuentan con infraestructuras más antiguas y menos eficientes, los desarrollos recientes en España utilizan tecnología de vanguardia y tienen en cuenta su huella ambiental desde el principio, buscando reducirla al máximo y cumplir con los más altos estándares de sostenibilidad.

En este contexto, la Unión Europea ha dado un paso importante con la publicación de la Directiva de Eficiencia Energética (EED) el año pasado, que aborda específicamente la eficiencia energética en los data centers. El objetivo es ambicioso: reducir el consumo de energía en Europa en un 11,7% para 2030, contribuyendo así al cumplimiento del Acuerdo Verde de la UE, que busca una reducción del 55% en las emisiones de carbono para esa misma fecha.

Pero, ¿qué están haciendo los centros de datos para alcanzar estos objetivos de sostenibilidad? En primer lugar, aprovechan las economías de escala al alojar las plataformas y servicios de numerosas empresas en una sola infraestructura. Esto no solo evita la proliferación de pequeños centros de datos corporativos menos eficientes, sino que también permite inversiones en tecnología de última generación para mejorar constantemente las métricas de eficiencia en la utilización de recursos.

Además, al concentrar la carga de trabajo de múltiples empresas, los data centers reducen significativamente las emisiones de carbono en comparación con un escenario donde cada compañía tuviera su propio centro de datos. Es comparable al uso del transporte público en lugar del vehículo privado: un solo autobús evita la circulación de decenas de automóviles, disminuyendo así la contaminación. En el caso de muchos de los centros de datos en España y Europa, por ejemplo, estos se alimentan al 100% con energía de origen renovable, lo que reduce aún más su huella de carbono.

Otro aspecto clave es la monitorización y automatización de los sistemas. Los data centers de colocation cuentan con avanzados sistemas de gestión de edificios (BMS) que monitorizan en tiempo real todos los indicadores para optimizar su funcionamiento de forma autónoma, reduciendo el riesgo de errores humanos y facilitando el control de los parámetros de eficiencia.

Por último, una iniciativa prometedora es la reutilización del calor generado por los sistemas de climatización de los data centers. Conocido como «district heating», este enfoque busca recircular el calor hacia viviendas cercanas, aprovechando la energía térmica y reduciendo significativamente el consumo eléctrico en el entorno de los centros de datos.

En conclusión, la sostenibilidad se ha convertido en un desafío clave para la industria de los centros de datos, que debe seguir impulsando la digitalización de la sociedad de manera responsable y respetuosa con el medio ambiente. Gracias a su enfoque «nativo sostenible», el uso de tecnologías eficientes, la adopción de energías renovables y la implementación de prácticas innovadoras como el «district heating», los data centers en España están demostrando que es posible combinar el crecimiento digital con la sostenibilidad. A medida que avanzamos hacia un futuro cada vez más digitalizado, será fundamental que esta industria siga liderando el camino hacia un mundo más verde y sostenible, garantizando que nuestra huella digital no comprometa el bienestar de nuestro planeta.

×