La construcción acelerada de servidores de inteligencia artificial está trasladando la presión a componentes electrónicos mucho más pequeños que una GPU pero presentes por miles en cada sistema. Los condensadores cerámicos multicapa (MLCC) de altas prestaciones registran plazos de entrega que en determinados productos alcanzan unas 30-40 semanas, mientras los modelos convencionales mantienen una disponibilidad bastante más estable. La diferencia apunta a una transformación de la demanda de componentes pasivos vinculada a los centros de datos de IA.
Las claves de la escasez de MLCC en 20 segundos
- Los MLCC convencionales mantienen generalmente plazos mucho más contenidos que los modelos avanzados.
- Determinados condensadores de alta capacidad alcanzan 30-40 semanas de espera según proveedor y referencia.
- Un servidor de IA puede necesitar varias veces más MLCC que uno convencional.
- Murata, Samsung Electro-Mechanics y Taiyo Yuden están priorizando productos de mayor valor.
- La presión ya está provocando subidas de precios y contratos de suministro a largo plazo.
La situación vuelve a mostrar hasta qué punto la infraestructura de IA depende de una cadena de suministro mucho más amplia que NVIDIA, AMD o la memoria HBM. Un acelerador capaz de consumir cientos o incluso más de 1.000 vatios necesita una compleja red eléctrica alrededor para mantener estables las tensiones mientras la carga cambia rápidamente.
Ahí entran los MLCC.
Son componentes diminutos y relativamente desconocidos fuera de la industria electrónica. Almacenan pequeñas cantidades de energía, filtran ruido eléctrico y ayudan a estabilizar la alimentación de procesadores, memorias y otros circuitos.
Un servidor puede contener miles de ellos.
Con la IA el número y, sobre todo, las prestaciones necesarias están aumentando.
De 14 semanas a casi un año: no todos los MLCC tienen el mismo problema
Hablar de una «escasez de MLCC» puede llevar a una conclusión equivocada. No existe actualmente el mismo nivel de tensión en todo el mercado.
La diferencia depende de la capacidad, tamaño, tensión soportada, temperatura de funcionamiento, fiabilidad y aplicación.
Los datos de distribuidores recogidos por medios asiáticos durante agosto sitúan muchos MLCC convencionales en aproximadamente 14-18 semanas de plazo de entrega. Los productos de alta capacidad y tensión pueden moverse alrededor de 15-20 semanas.
El salto aparece en determinadas referencias de mayores prestaciones.
Algunos MLCC de Samsung Electro-Mechanics han llegado a registrar aproximadamente 40 semanas, mientras determinados productos de alta capacidad de Murata alcanzaron alrededor de 30 semanas en julio, frente a unas 24 semanas un mes antes.
Son cifras que varían mucho entre referencias y canales de distribución, por lo que no pueden extrapolarse a toda la producción de ambos fabricantes.
La fotografía general, sin embargo, coincide con otros indicadores del mercado.
TrendForce señala que los ratios book-to-bill, que comparan nuevos pedidos con producto facturado, alcanzaron a finales de junio niveles de 1,30 para Murata, 1,31 para Samsung Electro-Mechanics y 1,25 para Taiyo Yuden, máximos para estas compañías desde la pandemia. Un valor superior a uno indica que entran pedidos más rápidamente de lo que salen productos.
| Tipo de MLCC | Plazos observados en 2026 | Situación |
|---|---|---|
| Modelos convencionales | ~14-18 semanas | Relativamente estable |
| Alta capacidad / alto voltaje | ~15-20 semanas | Mayor presión |
| Gama alta para servidores | Más de 20 semanas | Oferta tensionada |
| Algunas referencias Murata | Hasta ~30-36 semanas | Disponibilidad limitada |
| Algunas referencias Samsung Electro-Mechanics | Alrededor de ~40 semanas | Casos especialmente tensionados |
Los plazos son orientativos y dependen de referencia, volumen, fabricante, contrato y distribuidor. No significan que todos los MLCC de un fabricante tengan esos tiempos de espera.
Por qué un servidor de IA necesita tantos condensadores
La explicación está en la electricidad.
Una GPU o ASIC para inteligencia artificial puede cambiar su consumo de forma extremadamente rápida dependiendo del trabajo que esté ejecutando. La red de alimentación debe responder a esas variaciones manteniendo la tensión dentro de márgenes muy estrechos.
Los MLCC actúan como pequeños depósitos de energía situados cerca de los chips y forman parte de las redes de desacoplamiento y filtrado de alimentación.
Cuanto mayores son el consumo y la densidad de computación, más exigente resulta esta tarea.
Murata reconoce esta tendencia en su propia planificación industrial. La compañía espera que la demanda de MLCC para servidores equipados con funciones de IA se multiplique aproximadamente por cinco entre 2023 y 2030, con especial necesidad de componentes compactos, de alta capacidad y capaces de trabajar con mayores temperaturas y tensiones.
Algunas estimaciones difundidas por la industria sitúan el consumo de MLCC de un servidor de IA entre cinco y 13 veces por encima del de determinadas configuraciones convencionales, aunque la cifra depende enormemente de qué servidor y arquitectura se comparen.
Lo importante no es únicamente la cantidad.
Los sistemas de IA necesitan precisamente las referencias más difíciles de fabricar: pequeñas, de alta capacidad, resistentes térmicamente y con elevados requisitos de fiabilidad.
Y esos productos utilizan más capacidad industrial por unidad que las gamas sencillas destinadas a electrónica de consumo.
La producción se está desplazando hacia los componentes para IA
Esta diferencia explica otra consecuencia.
Los fabricantes no pueden aumentar instantáneamente su capacidad, así que deben decidir qué productos fabricar con las líneas disponibles.
Los MLCC destinados a servidores de IA ofrecen además mayor valor añadido. Los principales fabricantes japoneses y surcoreanos están destinando progresivamente más capacidad a estas gamas.
TrendForce considera que la producción estará muy ocupada por pedidos relacionados con IA durante la segunda mitad de 2026, coincidiendo con la fabricación de nuevas plataformas de NVIDIA, Google y AMD. La consultora advertía en julio de que esta combinación podía ampliar los plazos de entrega y generar nuevas subidas de precios.
Esto puede terminar afectando indirectamente al resto del mercado.
Si una fábrica utiliza más líneas para fabricar MLCC avanzados, queda menos capacidad disponible para productos convencionales. Los pedidos que los grandes fabricantes no pueden atender pueden desplazarse entonces hacia proveedores taiwaneses y chinos.
El cuello de botella empieza en la gama alta y puede propagarse hacia abajo.
Los fabricantes recuperan capacidad para subir precios
Los precios ya están reflejando el cambio.
Samsung Electro-Mechanics comunicó una subida del 30 % para determinados productos comercializados bajo su Markup Business Code a partir del 01/08/2026, según informaciones recogidas por TrendForce. Taiyo Yuden también ha solicitado nuevos ajustes y ha advertido de que incluso aceptándolos podría tener dificultades para garantizar determinados plazos de suministro.
La situación es bastante diferente a la vivida durante periodos de exceso de inventario, cuando fabricantes y distribuidores tenían que competir agresivamente mediante precios.
Los clientes están buscando ahora asegurar suministro.
Samsung Electro-Mechanics cerró durante junio y julio dos contratos de MLCC con grandes clientes internacionales por 453.990 millones y 295.120 millones de wones, respectivamente. Analistas citados por medios surcoreanos estiman que, convertidos a capacidad equivalente de productos convencionales, esos acuerdos podrían representar alrededor del 10 % de la producción cerámica prevista por la compañía para 2027.
Los acuerdos a largo plazo permiten a los fabricantes planificar inversiones y proporcionan a los compradores mayor seguridad sobre la disponibilidad futura.
También modifican quién tiene mayor capacidad de negociación.
El problema no se resuelve construyendo una fábrica en unos meses
Aumentar la producción de MLCC avanzados tampoco consiste simplemente en instalar más máquinas.
Fabricar componentes cada vez más pequeños y con mayor capacidad exige controlar capas cerámicas extremadamente finas, electrodos, materiales, procesos térmicos y rendimientos de producción.
Los fabricantes están ampliando capacidad, pero las inversiones necesitan tiempo para convertirse en producto comercial.
Murata, por ejemplo, ha planteado incrementos de capacidad para responder al crecimiento esperado de aplicaciones de centros de datos e IA. Su estrategia contempla seguir aumentando producción durante los próximos ejercicios y realizar nuevas inversiones para preparar la demanda posterior.
Por eso resulta razonable esperar que determinadas referencias continúen tensionadas durante la segunda mitad de 2026 y parte de 2027, aunque no puede afirmarse que todos los MLCC vayan a sufrir escasez durante ese periodo.
La polarización es precisamente lo relevante.
Otro componente diminuto que puede limitar enormes centros de datos
La industria de IA está descubriendo sucesivamente componentes cuya disponibilidad parecía secundaria cuando los volúmenes eran menores.
Primero fueron las GPU. Después la memoria HBM y la capacidad de encapsulado avanzado. La presión ha alcanzado también los PCB, laminados especializados, fibra de vidrio, sistemas eléctricos, transformadores y refrigeración.
Los MLCC añaden otra pieza.
Un solo condensador cuesta infinitamente menos que una GPU de última generación, pero un servidor necesita miles y no puede sustituirse cualquier referencia por otra sin comprobar capacidad, voltaje, temperatura, dimensiones y características eléctricas.
El cambio también puede beneficiar económicamente a sus fabricantes. La combinación de fábricas con alta utilización, productos de mayor valor añadido, menor presión para reducir precios y contratos de suministro más largos puede mejorar el precio medio y los márgenes.
La señal más importante de 2026 quizá no sean, por tanto, las 40 semanas de espera de determinadas referencias. Es que el mercado de MLCC está dejando de moverse de forma uniforme.
Los componentes convencionales pueden seguir disponibles mientras los modelos que necesita la infraestructura de IA acumulan pedidos durante meses.
La demanda de inteligencia artificial está creando su propia categoría de componentes pasivos de altas prestaciones. Y conforme aumenta la potencia eléctrica de cada nueva generación de GPU y ASIC, esos pequeños condensadores empiezan a tener un peso mucho mayor en la planificación de algunos de los servidores más caros del mundo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un MLCC?
Un MLCC (Multilayer Ceramic Capacitor) es un condensador cerámico multicapa. Se utiliza para almacenar pequeñas cantidades de energía, estabilizar tensiones y filtrar ruido eléctrico en prácticamente cualquier dispositivo electrónico.
¿Por qué los servidores de IA necesitan más MLCC?
Las GPU y ASIC de IA trabajan con consumos muy elevados y cambios rápidos de carga. Esto exige redes de alimentación con numerosos condensadores de alta capacidad situados cerca de los procesadores para mantener estable la tensión y filtrar perturbaciones.
¿Cuánto tarda actualmente en entregarse un MLCC?
Depende completamente del producto. Muchas referencias convencionales se sitúan aproximadamente entre 14 y 20 semanas, mientras determinadas gamas avanzadas han alcanzado 30-40 semanas durante 2026.
¿Seguirá habiendo problemas de suministro en 2027?
La ampliación de capacidad necesita tiempo y la demanda de infraestructura de IA continúa creciendo. Los análisis del sector apuntan a que determinadas gamas avanzadas podrían mantener una oferta ajustada durante 2027, aunque la situación no será igual para todos los MLCC.