Durante años, cuando se hablaba de escasez de memoria, el debate se repartía entre DRAM y NAND. En 2026, sin embargo, el foco se está desplazando hacia una pieza menos mediática pero crítica en cualquier sistema moderno: la NOR flash, el tipo de memoria que guarda firmware, secuencias de arranque y código esencial para que servidores, aceleradores, controladoras y tarjetas de red “cobren vida” de forma fiable.
La presión no viene de un único factor, sino de un cóctel ya familiar en el sector: crecimiento explosivo de infraestructura para Inteligencia Artificial, reordenación de capacidad fabril hacia productos más rentables, y una industria que sigue operando con márgenes estrechos para absorber picos de demanda. El resultado es un patrón que se repite: cuando lo “pequeño” es imprescindible, deja de ser pequeño.
De 3–5 chips por rack a más de 30: cómo cambia la factura
La primera señal de alarma es el aumento del contenido de NOR por sistema. Informes del mercado asiático citados en medios europeos apuntan a que, en racks de servidores de IA, el número de dispositivos NOR puede pasar de los aproximadamente 3 a 5 que eran habituales a más de 30 unidades por rack en configuraciones avanzadas.
El caso más repetido estos días es el de los sistemas basados en NVIDIA GB200 NVL72, donde el “contenido” de NOR flash por rack ya superaría los 600 dólares y podría acercarse a 900 dólares en un horizonte de un par de años si se mantiene el patrón de demanda y precios.
No es que la NOR vaya a sustituir a la HBM ni que compita en ancho de banda con la DRAM: es que se ha convertido en un multiplicador silencioso de coste cuando el número de componentes y placas crece.
Por qué la NOR es tan difícil de “quitar” del diseño
A diferencia de la NAND, la NOR destaca por su lectura aleatoria rápida y determinista, por su idoneidad para execute-in-place (XIP) y por su fiabilidad en contextos donde el almacenamiento de código es crítico. Esto explica su presencia histórica en automoción, industria o telecom, y ahora también en servidores de IA, donde el arranque seguro, el firmware de múltiples controladoras y la inicialización del sistema son parte del “mínimo vital” de la plataforma.
En otras palabras: cuando un diseño crece en complejidad —más aceleradores, más NICs, más controladores, más capas de gestión— crece también la necesidad de firmware separado, seguro y resistente. Y la NOR suele ser el lugar natural para alojarlo.
La batalla por la capacidad: IA vs embebido, automoción e industria
El problema no es solo la demanda de centros de datos. La NOR es una categoría más pequeña que DRAM o NAND, y su capacidad de producción no se expande con la misma facilidad ni con las mismas economías de escala. Por eso, cualquier “mordisco” adicional del sector IA puede generar fricción con segmentos que ya vivían pegados a esta tecnología: automoción (incluyendo actualizaciones OTA), industrial, IoT y sistemas embebidos en general.
De hecho, en el mercado circula la posibilidad de subidas de precio en el primer trimestre de 2026 por parte de grandes proveedores de NOR, con menciones concretas a incrementos de hasta el 30 % en determinados productos, según reportes de prensa económica regional.
Aquí conviene leer entre líneas: incluso cuando una subida no se confirma oficialmente, el simple hecho de que el sector la dé por plausible suele indicar que la negociación se está tensando.
Más chips “de arranque” por cada sistema de memoria avanzada
Otro vector menos visible es el efecto de las memorias avanzadas alrededor de aceleradores. Medios asiáticos han señalado que, en la transición tecnológica de generaciones de memorias de alto rendimiento, puede aumentar el número de componentes NOR asociados a ciertos módulos o subsistemas (por ejemplo, pasando de 1–2 a 3–5 dispositivos en escenarios ligados a nuevas arquitecturas).
Sin entrar en promesas comerciales, la idea de fondo es consistente: cuanto más sofisticada es la plataforma, más “microcomponentes” de soporte aparecen —y la NOR se encuentra a menudo entre ellos.
3D NOR: la promesa para salir del atasco (pero no para mañana)
Con la demanda subiendo, vuelve la pregunta inevitable: ¿por qué no escalar densidad y capacidad como en otros segmentos? Aquí aparece la narrativa de 3D NOR, una evolución que busca apilar celdas para aumentar densidad y mejorar ciertas métricas manteniendo la fiabilidad que exigen los usos de firmware y código. Macronix, por ejemplo, ha venido posicionándose como actor relevante en esta línea, presentando avances de 3D NOR en el circuito industrial reciente.
Aun así, el mensaje que flota en el sector es prudente: la transición a 3D NOR a gran escala no es inmediata. En el corto plazo, la industria seguirá dependiendo de la NOR “tradicional”, lo que hace que 2026 sea, sobre todo, un año de gestión de escasez más que de solución tecnológica.
Lo que significa para el mercado en 2026
La lectura práctica es clara: la NOR flash se suma a la lista de componentes donde la IA no solo compra rendimiento, sino también cadena de suministro. Y eso reordena prioridades:
- Los diseños se vuelven más sensibles al “bill of materials”: cuando multiplicas placas, multiplicas firmware y memorias de soporte.
- Los compradores miran menos el precio unitario y más el riesgo de asignación: si falta NOR, el sistema no arranca, aunque sobre HBM o GPU.
- El impacto se derrama a sectores no IA: automoción e industrial compiten por la misma capacidad.
La paradoja es que la NOR no es el “músculo” de la IA, pero sí uno de sus tendones. Y cuando un tendón se tensa, se para el movimiento.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la escasez de NOR flash afecta a los servidores de IA si la memoria clave es la HBM?
Porque la NOR suele almacenar firmware y código de arranque de múltiples componentes (controladoras, tarjetas, subsistemas). Sin esa capa, el sistema no inicializa de forma fiable, aunque tenga HBM y GPU disponibles.
¿Qué diferencia hay entre NOR flash y NAND flash en centros de datos?
La NOR prioriza lectura aleatoria rápida, determinista y fiabilidad para código/firmware (incluyendo execute-in-place). La NAND se usa más para almacenamiento masivo por coste/densidad, pero no es el sustituto típico del firmware crítico.
¿Qué señales indican que el mercado de NOR se está tensando en 2026?
Aumento del número de chips NOR por rack en plataformas IA, mayor competencia por capacidad con automoción/industrial y rumores recurrentes de subidas de precio o condiciones comerciales más duras.
¿La 3D NOR va a resolver el problema a corto plazo?
Puede ayudar a medio plazo aumentando densidad y oferta “útil”, pero el despliegue amplio no suele ser inmediato. En 2026, lo más realista es que conviva con la NOR tradicional y que la tensión dependa más de capacidad y asignaciones.
vía: eetimes