La Inteligencia Artificial ya no se está quedando en pruebas de laboratorio dentro de fábricas, utilities o redes logísticas. Según el nuevo State of Industrial AI Report de Cisco, el 61 % de las organizaciones industriales ya usa IA en operaciones reales, y un 20 % asegura haber alcanzado despliegues maduros y escalados. El estudio, elaborado junto a Sapio Research, encuestó a más de 1.000 responsables de tecnología operativa en 19 países y 21 sectores, y dibuja una conclusión clara: la IA industrial ya ha pasado de la fase experimental a la producción, pero escalarla de forma segura sigue siendo mucho más difícil de lo que sugieren los titulares.
La lectura de Cisco tiene interés porque desplaza el foco desde los modelos hacia la infraestructura. En entornos físicos, donde la IA afecta a máquinas, sensores, sistemas de visión, robots o procesos energéticos, el problema no es solo si el algoritmo funciona, sino si la red, la seguridad y los equipos IT y OT están preparados para sostenerlo. Ese cambio de perspectiva es importante: en la IA industrial, el éxito no se mide solo por la capacidad de razonar, sino por la fiabilidad con la que puede operar en condiciones reales.
La red deja de ser un soporte y pasa a ser un factor decisivo
Uno de los mensajes más contundentes del informe es que la preparación de la red se está convirtiendo en un cuello de botella. El 97 % de los encuestados cree que las cargas de IA afectarán a los requisitos de sus redes industriales, el 51 % espera un aumento directo de las exigencias de conectividad y fiabilidad, y el 96 % considera esencial la conectividad inalámbrica para habilitar estos despliegues. En otras palabras, la IA industrial no se puede escalar sobre infraestructuras pensadas para un tráfico mucho más predecible y menos exigente.
Ese dato encaja bien con el tipo de casos de uso que Cisco describe como ya activos en el mercado: automatización de procesos, inspección de calidad automatizada, mantenimiento predictivo, logística o previsión energética. Son aplicaciones donde la latencia, la movilidad, la estabilidad del enlace y la capacidad de llevar inteligencia al edge dejan de ser mejoras deseables para convertirse en requisitos básicos. Cuando la IA se conecta a activos físicos y no solo a flujos de información, una red inestable deja de ser una molestia y empieza a ser un riesgo operativo.
La ciberseguridad sigue siendo el gran freno de la IA industrial
El segundo gran obstáculo es la seguridad. Cisco afirma que el 98 % de las organizaciones considera que la ciberseguridad es un elemento fundacional para una infraestructura preparada para IA, y el 40 % la cita como el principal obstáculo para escalar. Al mismo tiempo, el 85 % espera que la propia IA ayude a mejorar su postura de ciberseguridad. Esa doble lectura refleja bastante bien el momento actual del mercado: la IA industrial promete más automatización y mejor visibilidad, pero también amplía la superficie de exposición y obliga a endurecer sistemas que muchas veces ya eran complejos antes de añadir inteligencia distribuida.
Aquí aparece una de las tensiones más importantes del informe. La mayoría de las organizaciones ve valor en la IA y espera resultados significativos en poco tiempo —el 87 % prevé impactos relevantes en los próximos dos años y el 83 % planea aumentar su gasto en IA—, pero no todas tienen el mismo nivel de preparación para llevar esa ambición al terreno. Cisco describe una situación en la que la presión por desplegar es alta, pero donde muchas compañías todavía arrastran carencias en red, ciberseguridad y modelo operativo entre IT y OT.
La colaboración entre IT y OT marca la diferencia
El tercer gran hallazgo del estudio está en la relación entre equipos de tecnología de la información y de tecnología operativa. El 57 % de las organizaciones reporta algún nivel de colaboración entre IT y OT, pero un 43 % reconoce colaboración limitada o inexistente. Y el dato más revelador es este: entre las empresas con poca colaboración entre ambos mundos, el 47 % cita la inestabilidad de la red como uno de los principales problemas operativos para escalar la IA. Cisco interpreta esa correlación como una señal clara de que la IA industrial no se puede gobernar bien si sigue existiendo una frontera rígida entre el lado corporativo y el lado de planta, campo o infraestructura crítica.
Eso tiene bastante lógica. Durante años, muchas organizaciones han tratado IT y OT como dominios separados, con prioridades, herramientas y métricas distintas. Pero la IA industrial obliga a unirlos. Los datos vienen de sensores, máquinas y sistemas físicos; el procesamiento puede depender de edge, cloud o centros de datos; y la seguridad tiene que extenderse de extremo a extremo. Si esa colaboración falla, la escalabilidad se resiente. Si funciona, la organización gana más confianza para extender la IA sin comprometer continuidad operativa ni ciberseguridad.
En el fondo, el informe de Cisco deja una idea bastante clara para 2026: la pregunta ya no es si la IA industrial se va a desplegar, sino qué empresas están realmente listas para absorberla. Las que tengan redes preparadas, mejores prácticas de seguridad y más coordinación entre IT y OT podrán avanzar más rápido. Las demás seguirán viendo la IA como una promesa valiosa, pero difícil de convertir en una capacidad estable de producción. Y en infraestructuras físicas, esa diferencia pesa mucho más que una simple buena demo.
Preguntas frecuentes
¿Qué porcentaje de empresas industriales ya usa IA en operaciones reales?
Según Cisco, el 61 % de las organizaciones industriales encuestadas ya utiliza IA en operaciones en vivo, y un 20 % afirma haber alcanzado despliegues maduros y escalados.
¿Cuál es el principal freno para escalar la IA industrial?
El informe señala dos factores principales: la preparación de la red y la ciberseguridad. En concreto, el 40 % cita la seguridad como el mayor obstáculo para escalar, mientras casi todas las organizaciones anticipan más exigencias sobre sus redes industriales.
¿Qué papel tiene la colaboración entre IT y OT en la IA industrial?
Cisco concluye que es un factor crítico. Las organizaciones con mejor colaboración entre IT y OT muestran más confianza para ampliar la IA, redes más estables y una mayor prioridad de la ciberseguridad como base de despliegue.
¿Las empresas planean seguir invirtiendo en IA industrial en 2026?
Sí. El 83 % de las organizaciones encuestadas prevé aumentar su gasto en IA, y el 87 % espera obtener resultados significativos en los próximos dos años.
vía: investor.cisco