La carrera por la Inteligencia Artificial está obligando a las empresas a tomar una decisión que va más allá del rendimiento: dónde viven los datos y bajo qué jurisdicción se procesan. En ese contexto, Hewlett Packard Enterprise (HPE) y 2degrees, uno de los principales operadores de telecomunicaciones y tecnología de Nueva Zelanda, han anunciado una colaboración estratégica para desplegar una plataforma privada de IA diseñada con un objetivo explícito: acelerar la innovación sin renunciar al control, la seguridad y la soberanía del dato.
El acuerdo, comunicado desde Auckland el 26 de enero de 2026, se apoya en HPE Private Cloud AI, una propuesta “llave en mano” que HPE ha desarrollado junto a NVIDIA dentro de la iniciativa NVIDIA AI Computing by HPE. En la práctica, el plan busca modernizar el entorno tecnológico de 2degrees con una arquitectura privada y unificada, capaz de escalar recursos de computación y almacenamiento según evolucione la demanda, pero manteniendo la premisa de que los datos críticos de clientes y operaciones se queden en territorio neozelandés.
La IA entra en la red, pero con el dato “en casa”
El anuncio responde a una tensión cada vez más habitual en sectores regulados o de infraestructura crítica: la IA promete eficiencia y automatización, pero también multiplica el volumen de datos sensibles que se mueven por sistemas, nubes y cadenas de proveedores. Para una teleco, donde los datos de red y los datos de cliente son parte del corazón del negocio, el dilema es aún más intenso.
En su comunicado, HPE subraya que la nueva plataforma permitirá a 2degrees asignar recursos de forma dinámica entre distintos casos de uso de IA, al tiempo que mantiene el cumplimiento de requisitos de soberanía. El objetivo, según la compañía, es mejorar fiabilidad, reducir interrupciones y optimizar el rendimiento de red mediante un entorno integrado on-premise que combine gestión segura del dato y analítica avanzada impulsada por IA.
Ese énfasis en “on shore” no es casual. En Nueva Zelanda, como en otros mercados, la conversación sobre soberanía del dato se ha intensificado a medida que crecen los servicios cloud y el intercambio de información a través de múltiples jurisdicciones. Las guías gubernamentales sobre riesgo jurisdiccional en la nube y el propio marco de privacidad refuerzan la idea de que el control del dato no es solo un asunto técnico, sino también legal y estratégico.
Una “fábrica de IA” lista para operar
HPE define la propuesta como una arquitectura de AI factory: un bloque preintegrado pensado para reducir fricción en despliegues corporativos, acelerar ciclos de desarrollo y facilitar que los equipos pasen de pilotos aislados a casos de uso en producción.
En el caso de 2degrees, el enfoque está orientado a la operación de red y a la evolución hacia modelos más automatizados. La compañía afirma que la combinación de infraestructura y software de HPE, junto con el soporte de NVIDIA Enterprise y tecnologías de IA, facilitará redes más resilientes, predecibles y escalables para sus clientes. Al mismo tiempo, la plataforma pretende acelerar la llegada de nuevos productos y funcionalidades, con una mayor capacidad de reacción ante cambios de mercado.
Colin Henderson, director general de HPE en Nueva Zelanda, enmarca la iniciativa como un ejemplo de adopción “responsable”: una forma de impulsar la transformación con IA sin perder el control del dato. En sus palabras, el despliegue de esta arquitectura en 2degrees “marca una referencia” sobre cómo las organizaciones neozelandesas pueden incorporar IA y, al mismo tiempo, mantener la gobernanza local de la información.
Casos de uso: red autónoma, mantenimiento predictivo y planificación de capacidad
Más allá de los conceptos, la colaboración llega con una lista concreta de aplicaciones iniciales. HPE y 2degrees apuntan a tres líneas de trabajo con impacto directo en costes y experiencia de cliente:
- Operaciones de red autónomas, con automatización de tareas y apoyo a la toma de decisiones operativas.
- Mantenimiento predictivo, anticipando fallos y degradaciones antes de que escalen a incidencias.
- Planificación de capacidad con IA, para ajustar inversión y recursos a patrones reales de demanda.
Stephen Kurzeja, director de Tecnología e Información de 2degrees, sostiene que la plataforma privada de IA de HPE y NVIDIA permitirá “ir más rápido”, extraer valor del dato con mayor profundidad y construir soluciones que hagan la red más inteligente y robusta. Kurzeja también introduce un matiz clave para 2026: la adopción de casos de uso multiagente, es decir, escenarios donde varios agentes de IA trabajan coordinados en tareas de operación y optimización de la red, acercando la visión de una infraestructura cada vez más “autoconducida”.
La mención a agentes locales tiene implicaciones técnicas y de soberanía: ejecutar inferencia y analítica cerca del dato, con control de acceso y sin depender de transferencias continuas a nubes externas, puede mejorar latencias, reducir superficie de exposición y simplificar auditorías.
Soberanía del dato como ventaja competitiva
Aunque el anuncio se presenta como un avance tecnológico, su lectura empresarial es clara: la soberanía del dato se está convirtiendo en argumento de competitividad. Para una teleco, poder demostrar que los datos del cliente y de operación se almacenan y gobiernan bajo jurisdicción local puede reducir incertidumbre regulatoria, facilitar acuerdos con organismos y empresas sensibles al cumplimiento, y reforzar confianza en un momento donde la IA está elevando la presión sobre privacidad y ciberseguridad.
De fondo, también hay una señal para el mercado: la IA no solo se está moviendo hacia la nube pública. En paralelo, crece la demanda de plataformas privadas y despliegues on-premise que permitan a las organizaciones capturar valor sin ceder control. En sectores como telecomunicaciones, banca, administración pública o sanidad, ese equilibrio entre rendimiento, coste, compliance y soberanía empieza a definir la hoja de ruta.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una plataforma privada de IA con soberanía del dato y para qué sirve en una teleco?
Es una infraestructura de IA desplegada en entornos propios (on-premise) que mantiene los datos bajo jurisdicción local. En una teleco se usa para analizar y optimizar red, automatizar operaciones y mejorar la experiencia del cliente sin exponer datos críticos a transferencias innecesarias.
¿Qué ventajas ofrece HPE Private Cloud AI frente a un enfoque de IA exclusivamente en nube pública?
Aporta control del dato, menor dependencia de jurisdicciones externas y una integración “llave en mano” orientada a producción. En escenarios sensibles, facilita gobernanza, auditoría y despliegues de IA cerca de los sistemas de operación.
¿Qué significa aplicar IA multiagente a operaciones de red?
Implica coordinar varios agentes especializados (por ejemplo, detección de anomalías, optimización de tráfico, respuesta a incidencias y planificación) que colaboran para ejecutar tareas complejas con menos intervención humana y mayor velocidad operativa.
¿Cómo se relaciona la soberanía del dato con cumplimiento y riesgo jurisdiccional en servicios cloud?
Cuando los datos se procesan o almacenan fuera del país, pueden quedar sujetos a normativas y requerimientos de acceso de otras jurisdicciones. Mantenerlos “on shore” reduce esa exposición y simplifica la gobernanza, especialmente en sectores regulados.
vía: hpe