El grupo Gigas ha culminado una renovación de su identidad corporativa con un objetivo claro: reforzar su posicionamiento como especialista en servicios de cloud y ciberseguridad dentro de su propio ecosistema de marcas. El movimiento llega acompañado de una actualización integral de su web, pensada para explicar con mayor nitidez el foco de la compañía, su especialización y su propuesta de valor en un mercado donde cada vez pesa más la confianza operativa y la soberanía del dato.
La compañía enmarca el cambio en una evolución estratégica: pasar de un enfoque “convergente” a un modelo de especialización por marcas, alineado —según su comunicado— con las tendencias del mercado y con lo que están demandando las empresas. El mensaje, en el fondo, es una declaración de intenciones: menos ambigüedad sobre “qué hace” el grupo y más claridad sobre “en qué quiere ser referencia”.
Un rebranding que busca algo más que estética
En tecnología, un rediseño de marca suele interpretarse como un ejercicio cosmético. Sin embargo, en el segmento cloud y ciberseguridad, la identidad corporativa cumple también una función comercial y reputacional: señalar especialización en un entorno donde el comprador corporativo no busca “un proveedor generalista”, sino un socio capaz de operar infraestructura crítica con garantías.
En esa línea, el consejero delegado de Gigas, Víctor Guerrero, insiste en que el cambio “va más allá” de la estética y representa el inicio de “una nueva etapa” para la compañía. En su declaración pública, el directivo subraya el refuerzo del foco en “aquello que mejor sabemos hacer, el cloud”, y añade dos conceptos que se han convertido en palancas competitivas en Europa: infraestructura de misión crítica y soberanía de datos.
De “propuesta amplia” a “propuesta legible”: por qué importa el enfoque por marcas
El giro hacia la “especialización por marcas” apunta a un patrón cada vez más habitual en el sector: construir un relato coherente donde cada marca o unidad tenga un rol reconocible (por ejemplo, infraestructura, servicios gestionados, seguridad, etc.) y el grupo actúe como paraguas. El motivo es práctico: cuando una empresa compra cloud, backup, continuidad de negocio o ciberprotección, quiere entender rápidamente qué proveedor cubre qué necesidad, con qué responsabilidades, y con qué límites.
En la práctica, la web suele ser el primer filtro. Por eso la renovación del site no es un detalle menor: es el escaparate donde se explica el “por qué” y el “cómo” de la especialización. Gigas, de hecho, refuerza en su presencia digital su posicionamiento como proveedor de cloud orientado a organizaciones que requieren seguridad, escalabilidad y un marco de confianza claro en torno al tratamiento del dato.
Soberanía de datos: el concepto que se ha vuelto argumento de compra
La mención explícita a la soberanía de datos no es casual. En los últimos años, la conversación ha cambiado: ya no se trata solo de rendimiento o precio, sino de jurisdicción, control y riesgo. Para muchas organizaciones —especialmente en sectores regulados o que operan servicios esenciales—, “soberanía” se traduce en preguntas muy concretas: dónde reside el dato, quién puede acceder, bajo qué leyes, y cómo se audita.
Gigas sitúa este eje como “palanca de crecimiento”, un lenguaje que sugiere que la compañía busca capturar demanda allí donde el cliente valora más el control (operacional y legal) que el simple aprovisionamiento de recursos.
Qué intenta conseguir Gigas con este movimiento
Aunque cada rebranding tiene lecturas internas (integración de marcas, orden de porfolio, modernización), a nivel de mercado suele perseguir tres objetivos:
- Simplificar el mensaje: que el comprador entienda en pocos segundos qué hace el grupo y qué lo diferencia.
- Reforzar credenciales: asociar la marca a atributos de confianza (misión crítica, seguridad, continuidad, soberanía).
- Alinear expectativas: evitar la percepción de “proveedor de todo” y consolidar la de “especialista”.
La compañía también proyecta una imagen de escala operativa para dar soporte a ese relato: en su comunicación corporativa menciona una presencia con centros de datos y una base de clientes relevante, además de una orientación a servicios cloud y de ciberseguridad para organizaciones con necesidades exigentes.
El contexto: cloud y seguridad, cada vez más inseparables
La frontera entre “infraestructura” y “seguridad” se ha ido diluyendo. Hoy, el cliente empresarial tiende a exigir que el proveedor cloud no solo despliegue recursos, sino que pueda operar con disciplina de seguridad, responder ante incidentes, mantener continuidad y ofrecer gobierno del acceso y del dato.
En ese escenario, un reposicionamiento como especialista tiene sentido: no solo por marketing, sino porque el mercado está premiando a quienes son capaces de articular una propuesta robusta y verificable, especialmente cuando la infraestructura da servicio a procesos de negocio sensibles o regulados.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa que Gigas pase a un modelo de “especialización por marcas”?
Que el grupo quiere organizar su oferta para que cada marca/unidad sea más reconocible por su función (cloud, seguridad, etc.), facilitando a los clientes entender qué servicio cubre cada necesidad.
¿Por qué un rebranding puede ser relevante en cloud y ciberseguridad?
Porque la identidad corporativa también comunica foco, especialización y confianza. En compras B2B, la claridad del posicionamiento reduce fricción y mejora la percepción de solvencia.
¿Qué implica la “soberanía de datos” en un proveedor cloud?
Suele referirse a control sobre dónde reside la información, quién puede acceder a ella y bajo qué jurisdicción, además de capacidad de auditoría y gobierno del dato.
¿Esto cambia el servicio que reciben los clientes actuales?
El anuncio se centra en identidad, web y posicionamiento. Cualquier cambio operativo o de portfolio dependerá de cómo el grupo materialice esa estrategia en productos, soporte y contratos.