Corero y EdgeUno se alían para reforzar la defensa anti-DDoS gestionada en Latinoamérica

La batalla por la disponibilidad se ha convertido en un asunto de negocio, no solo de seguridad. Con ataques DDoS cada vez más rápidos, cortos y difíciles de identificar a tiempo, mantener servicios online se parece menos a “apagar fuegos” y más a operar una infraestructura que debe resistir presión constante. En ese contexto, Corero Network Security anunció el 10 de febrero de 2026 una alianza estratégica con EdgeUno para escalar la protección automatizada contra DDoS como servicio gestionado en Latinoamérica.

Según la información compartida por ambas compañías, el objetivo es combinar la presencia regional de EdgeUno —proveedor de conectividad en la región— con las capacidades de defensa automatizada de Corero, orientadas a sostener el rendimiento y la continuidad incluso cuando el tráfico malicioso intenta saturar la red o tumbar aplicaciones críticas.

Disponibilidad “siempre encendida” en una región donde el uptime es reputación

En la práctica, el planteamiento apunta a una realidad que conocen bien operadores, e-commerce, medios, fintech y proveedores de servicios digitales: una caída ya no se mide solo en minutos, sino en pérdida de confianza, impacto en ingresos y, a menudo, desgaste de marca. Corero insiste en esa idea al enmarcar la protección como un componente de “service availability”, es decir, disponibilidad del servicio como promesa principal.

El propio CEO de Corero, Carl Herberger, lo resumió con un mensaje claro: para el cliente, la disponibilidad “es personal” porque afecta a reputación y negocio. El acuerdo con EdgeUno, defendió, busca que la protección sea rápida cuando golpea el ataque y lo bastante sencilla como para confiar en ella cada día.

Por parte de EdgeUno, su CEO Mehmet Akcin explicó que la compañía eligió a Corero por compartir esa responsabilidad de mantener servicios disponibles, con un enfoque que une “rendimiento y protección” para mantener sistemas online cuando más importa.

SmartWall ONE y un despliegue por fases, empezando por IP Transit

La solución se apoya en SmartWall ONE, la plataforma de Corero para mitigación DDoS, y se ofrecerá como un servicio completamente gestionado. El comunicado detalla que el despliegue se realizará por fases dentro de la base de clientes de EdgeUno, comenzando por clientes de IP Transit y ampliándose después a empresas y proveedores de servicios que dependen de una experiencia estable y consistente.

Este matiz importa: en muchos entornos, el reto no es solo frenar un pico de tráfico, sino hacerlo sin introducir fricción operativa ni obligar al cliente a gestionar herramientas complejas. La promesa del modelo “managed” es precisamente esa: reducir carga interna de seguridad y operación, con una capa anti-DDoS que actúe de forma automática cuando el ataque aparece.

Por qué el momento es significativo: ataques más cortos, más veloces y más “silenciosos”

Aunque el anuncio es una alianza comercial, llega en un periodo en el que el sector de seguridad viene observando un cambio de patrón: ataques que duran menos tiempo, pero que intentan hacer daño con picos agresivos y ventanas muy breves. Es un estilo que busca superar defensas lentas o dependientes de intervención manual, porque cuando el equipo reacciona, el daño reputacional ya está hecho.

De ahí que el acuerdo ponga el foco en automatización y respuesta en tiempo real. La lectura es simple: si el ataque se parece a un “latigazo”, la defensa tiene que ser igual de inmediata para evitar degradación del servicio, latencias anómalas o caídas completas.

Qué puede cambiar para clientes: menos interrupciones y menos carga operativa

En su formulación, el servicio pretende aportar tres beneficios directos:

  • Continuidad durante ataques DDoS, con mitigación automatizada.
  • Rendimiento de aplicaciones más estable, evitando que el tráfico malicioso degrade la experiencia de usuario.
  • Protección sin añadir carga operativa, al ser un servicio gestionado en lugar de una plataforma que el cliente deba operar.

En Latinoamérica, donde conviven grandes mercados digitales y realidades muy diversas de conectividad, estas capas “invisibles” de resiliencia suelen ser especialmente valiosas para compañías que no pueden permitirse caídas, pero tampoco tienen margen para operar un SOC o una ingeniería de seguridad a escala 24/7.


Preguntas frecuentes

¿Qué es un ataque DDoS y por qué afecta tanto a empresas digitales?
Un DDoS intenta saturar servicios con tráfico masivo para provocar lentitud o caídas. En e-commerce, banca digital, medios o SaaS, el impacto puede ser inmediato: pérdida de ventas, interrupción de operaciones y daño reputacional.

¿Qué significa que la mitigación sea “automatizada” y “en tiempo real”?
Que la defensa puede detectar y responder con mínima intervención humana. Esto es clave cuando los ataques son muy breves y agresivos: si la reacción tarda minutos, el servicio ya puede haber sufrido degradación o caída.

¿Qué ventajas tiene un servicio anti-DDoS gestionado frente a operarlo internamente?
Reduce carga de equipos internos, simplifica la operación y suele mejorar tiempos de respuesta. Para muchas organizaciones, externalizar esa capa permite centrarse en producto y negocio sin renunciar a protección.

¿A quién puede interesar especialmente esta alianza en Latinoamérica?
A clientes de conectividad, proveedores de servicios digitales y empresas con tráfico crítico (fintech, juegos online, marketplaces, medios, SaaS) que necesitan disponibilidad constante y no quieren sumar complejidad operativa.

vía: corero

encuentra artículos

newsletter

Recibe toda la actualidad del sector tech y cloud en tu email de la mano de RevistaCloud.com.

Suscripción boletín

LO ÚLTIMO

Las últimas novedades de tecnología y cloud

Suscríbete gratis al boletín de Revista Cloud. Cada semana la actualidad en tu buzón.

Suscripción boletín
×