IBM pone cifras al “Enterprise 2030”: más inversión en IA, más presión por innovar y un problema recurrente de integración
La inteligencia artificial ya no se vende como una simple palanca de eficiencia. Se está convirtiendo, según el diagnóstico de IBM, en un motor de ingresos, en un rediseño del liderazgo corporativo y en una reconfiguración de la arquitectura tecnológica que sostiene a las organizaciones. La cuestión, sin embargo, no es si las empresas invertirán más, sino si serán capaces de convertir esa inversión en resultados medibles sin quedarse atrapadas en pilotos perpetuos. Esa es una de las principales conclusiones del estudio global del IBM Institute for Business Value (IBV), elaborado con Oxford Economics, que recoge la visión de más de 2.000 altos directivos sobre cómo evolucionarán sus organizaciones entre 2025 y 2030. En esa “Empresa 2030”, el relato dominante