La factura de fabricar chips avanzados en EE.UU.: el margen se desploma frente a Taiwán
Durante años, la idea de “traer de vuelta” la fabricación de semiconductores a Estados Unidos se ha vendido como una cuestión estratégica: resiliencia de la cadena de suministro, seguridad nacional y menos dependencia de Asia. El problema es que, cuando la conversación baja del plano geopolítico al terreno contable, aparecen cifras que incomodan. Y en la industria de los chips, lo que incomoda suele acabar pesando en precios, calendarios… y márgenes. Un desglose de costes atribuido a SemiAnalysis y centrado en obleas de 5 nm en 2025 compara dos realidades: una fábrica de TSMC en Taiwán (Fab 18, fases 1–3) frente a otra en Estados Unidos (Fab 21, fase 1). El titular implícito es difícil de maquillar: producir en territorio