
El hosting no se ha muerto: la IA cambia el mercado, pero la caja sigue ahí
El hosting lleva años enterrándose en titulares y resucitando en cuentas de resultados. Primero iba a morir por el cloud pública. Después por los constructores web. Más tarde por el SaaS. Ahora el relato dominante es que la inteligencia artificial se va a comer el negocio de los hosters tradicionales porque cualquiera podrá crear una web con un prompt, desplegarla en una plataforma moderna y olvidarse de contratar alojamiento, plantilla y gestor de contenidos. La tesis tiene parte de verdad. La IA está cambiando el embudo de captación, sobre todo en los clientes nuevos. Pero los números cuentan una historia más matizada: el hosting tradicional sigue siendo un negocio de ingresos recurrentes, churn bajo, cobro por adelantado y mucha conversión




