Alibaba ha mantenido conversaciones preliminares con la energética española Solaria para estudiar el suministro eléctrico de un posible centro de datos en España, con Puertollano (Ciudad Real) como una de las ubicaciones sobre la mesa. La información, publicada por Bloomberg el 2 de octubre de 2026, sitúa a la compañía china en una tendencia que gana fuerza en el sector tecnológico: España atrae cada vez más proyectos internacionales de infraestructura digital, desde las grandes plataformas estadounidenses de computación en la nube hasta empresas asiáticas que buscan ampliar su capacidad para inteligencia artificial (IA).
Las claves del interés tecnológico internacional por España en 30 segundos
- Alibaba estudia con Solaria un posible suministro eléctrico para un centro de datos en España. Puertollano figura entre las ubicaciones consideradas, pero no existe confirmación de una inversión definitiva.
- Amazon Web Services (AWS) ha elevado a 33.700 millones de euros su inversión prevista en España, con una parte importante destinada a Aragón.
- Microsoft también desarrolla su presencia en el mercado español de centros de datos, dentro de una expansión que ha convertido Aragón en uno de los principales focos de inversión.
- La disponibilidad de energías renovables, la conectividad internacional y la capacidad para desarrollar grandes instalaciones atraen a las tecnológicas.
- El crecimiento también plantea retos sobre el acceso a la electricidad, el consumo de agua, los permisos administrativos y el impacto de estas infraestructuras en los territorios donde se instalan.
El posible proyecto de Alibaba todavía se encuentra en una fase preliminar. Las conversaciones con Solaria no equivalen a un contrato cerrado ni confirman que la compañía china haya decidido construir un centro de datos en Puertollano. Sin embargo, la noticia añade un nuevo nombre internacional a una lista de empresas que estudian España como destino para alojar infraestructura de computación y servicios digitales.
La diferencia respecto a otras inversiones tecnológicas es que los centros de datos necesitan mucho más que suelo y conexión a Internet. La disponibilidad de potencia eléctrica, la rapidez de los trámites, las redes de telecomunicaciones y la posibilidad de contratar energía a largo plazo condicionan la elección de cada emplazamiento. En la carrera por ampliar la capacidad para la IA, esos factores pueden resultar tan determinantes como la proximidad a los clientes.
España gana peso en la carrera mundial por la infraestructura de IA
El interés de Alibaba coincide con la expansión de las grandes plataformas de nube estadounidenses en España. Amazon Web Services, la división de computación en la nube de Amazon, anunció en mayo de 2026 que elevaría su inversión prevista en el país hasta los 33.700 millones de euros. Aragón concentra una parte importante de ese despliegue, donde AWS ya opera una región cloud con centros de datos en las provincias de Zaragoza y Huesca.
La compañía también prevé construir instalaciones vinculadas a la cadena de suministro de estos centros. Según las estimaciones publicadas por Invest in Spain, cuando las nuevas instalaciones estén plenamente operativas podrían generar alrededor de 1.800 empleos en la región, entre directos, indirectos e inducidos. Se trata de una previsión asociada a los planes de la empresa, no de una cifra de puestos de trabajo ya creados.
Microsoft también figura entre las grandes tecnológicas que están ampliando su infraestructura digital en España. La expansión de estas compañías está transformando Aragón en uno de los principales focos de desarrollo de centros de datos del sur de Europa, aunque Madrid y otras zonas también compiten por atraer instalaciones y operadores.
Reuters informó el 6 de octubre de 2026 de que Aragón había atraído proyectos de centros de datos con inversiones previstas superiores a los 60.000 millones de euros durante la próxima década. Esa cifra recoge inversiones esperadas, no desembolsos ya ejecutados, y depende de que los proyectos anunciados avancen según lo previsto.
La escala de estas operaciones explica por qué la posible llegada de Alibaba a Puertollano merece atención. La infraestructura necesaria para entrenar y ejecutar modelos de IA, ofrecer servicios cloud y procesar grandes volúmenes de información exige nuevas instalaciones y una capacidad eléctrica cada vez mayor. Las empresas buscan ubicaciones donde puedan ampliar sus operaciones y asegurar el suministro energético durante años.
De Aragón a Puertollano: energía y suelo como factores de competencia
El interés de Alibaba por Puertollano conecta la expansión tecnológica con otra actividad en la que España ha ganado presencia: la generación de electricidad renovable. Según Bloomberg, las conversaciones con Solaria se centran en un posible suministro de energía para un centro de datos. La planta de Solaria considerada en las conversaciones se encuentra en Puertollano, a unos 240 kilómetros al sur de Madrid.
La compañía española desarrolla en la localidad el proyecto de La Nava II, cuya primera fase contempla una inversión de 150 millones de euros y una potencia de 40 megavatios (MW), según la información publicada por medios locales. El proyecto prevé alrededor de 90 empleos directos durante su operación. Esas cifras corresponden a la iniciativa de Solaria y no deben atribuirse a una hipotética instalación de Alibaba.
Tampoco hay confirmación de que las conversaciones actuales estén vinculadas al acuerdo que Solaria anunció en 2024 con la tecnológica japonesa Datasection para desarrollar un centro de datos orientado a inteligencia artificial. Aunque ambas informaciones se relacionan con instalaciones de este tipo en Puertollano, no existe base suficiente para concluir que se trate del mismo proyecto o que Datasection participe en las negociaciones con Alibaba.
La elección de España responde a una combinación de factores. El país dispone de una capacidad relevante de generación solar y eólica, conexiones internacionales de telecomunicaciones y territorios donde pueden plantearse instalaciones de gran tamaño. También cuenta con una posición geográfica que permite prestar servicios a clientes europeos y conectar con mercados de otras regiones.
No obstante, disponer de energía renovable no significa que cualquier centro de datos pueda conectarse inmediatamente a la red. La potencia disponible en cada ubicación, las infraestructuras de transporte y distribución y los plazos para ampliar la capacidad eléctrica son condicionantes distintos. Las grandes instalaciones necesitan un suministro estable y dimensionado para su demanda, incluso cuando contratan energía renovable.
La expansión tampoco se limita a empresas estadounidenses y chinas. El mercado español reúne operadores de centros de datos, promotores inmobiliarios, empresas energéticas y fondos de inversión de distintos países. En muchos casos, la compañía que desarrolla o financia una instalación no es la misma que la utiliza para ofrecer servicios digitales, por lo que conviene distinguir entre propietarios, operadores, clientes y proveedores de energía.
La inversión crece, pero también la presión sobre los recursos
La llegada de nuevos centros de datos plantea una cuestión que ya aparece en otras regiones europeas: cómo compatibilizar las inversiones tecnológicas con la capacidad de las redes eléctricas y los recursos locales.
En Aragón, la rapidez de los procedimientos administrativos ha contribuido a atraer proyectos de gran tamaño. Sin embargo, Reuters también ha señalado las dudas sobre la supervisión ambiental y los plazos de consulta pública. Las autoridades españolas preparan, además, nuevas reglas para reforzar el control del sector, con especial atención a las necesidades de agua y electricidad.
Para los municipios interesados, los beneficios potenciales incluyen actividad económica, empleos durante la construcción y la operación, demanda de servicios auxiliares y nuevas infraestructuras. La magnitud de esos efectos depende del proyecto concreto, de los puestos de trabajo que requiera y de la participación de proveedores locales. Una inversión anunciada no garantiza por sí sola que todos esos beneficios se materialicen.
El consumo eléctrico merece una evaluación específica. Los centros de datos destinados a IA pueden concentrar una elevada demanda en una sola ubicación, especialmente cuando incorporan grandes grupos de aceleradores y sistemas de refrigeración. El consumo de agua, por su parte, varía según la tecnología de refrigeración, el diseño de la instalación y las condiciones climáticas. Por eso, las cifras de un proyecto no deben extrapolarse automáticamente a otro.
En Puertollano, el posible desembarco de Alibaba todavía depende de decisiones que no se han hecho públicas. No hay confirmación de una inversión final, un calendario de construcción ni una cifra oficial de empleos vinculada a la empresa china. La conversación con Solaria indica que se estudia una posible fórmula de suministro eléctrico, pero no permite dar por cerrado el proyecto.
La tendencia general, en cambio, sí cuenta con inversiones anunciadas de mayor alcance. AWS ha comunicado planes por 33.700 millones de euros en España y Aragón concentra proyectos de centros de datos de gran tamaño. El posible interés de Alibaba añade una dimensión internacional a esa competencia, en la que las empresas comparan no solo el coste de construir, sino también la energía disponible, la conectividad y la estabilidad de las condiciones para operar a largo plazo.
Preguntas frecuentes
¿Alibaba va a construir un centro de datos en Puertollano?
No está confirmado. Bloomberg informó de conversaciones preliminares entre Alibaba y Solaria para estudiar el suministro eléctrico de un posible centro de datos, con Puertollano entre las ubicaciones consideradas.
¿Cuánto va a invertir Amazon Web Services en España?
AWS anunció en mayo de 2026 que elevaría su inversión prevista en España hasta los 33.700 millones de euros. Aragón concentra una parte importante de su infraestructura cloud y de los nuevos proyectos asociados.
¿Por qué las tecnológicas eligen España para instalar centros de datos?
Entre los factores están la disponibilidad de energías renovables, la conectividad internacional y la posibilidad de desarrollar instalaciones de gran tamaño. La potencia eléctrica disponible y los plazos de conexión también influyen en la elección de cada ubicación.
¿Qué impacto puede tener un centro de datos en una localidad?
Puede generar empleo, actividad para proveedores y demanda de servicios durante la construcción y la operación. También requiere evaluar su consumo eléctrico y de agua, las necesidades de infraestructura y los efectos ambientales del proyecto.