Akamai, uno de los nombres históricos de la infraestructura de Internet y hoy también actor en ciberseguridad y computación en la nube, ha presentado ISV Catalyst, un nuevo programa de partners pensado específicamente para fabricantes de software independientes (ISVs, por sus siglas en inglés). El movimiento llega en un momento en el que el mercado cloud vive una transición acelerada: las empresas piden aplicaciones listas para Inteligencia Artificial, capaces de ejecutarse en entornos multicloud y con costes más previsibles, mientras los proveedores de software buscan rutas más rápidas para llegar a clientes sin depender de integraciones eternas ni acuerdos opacos.
La propuesta de Akamai apunta a un problema muy concreto del ecosistema: la relación entre plataformas cloud y ISVs suele estar llena de fricción. Desde procesos de alta y certificación complejos, hasta modelos de colaboración que, en la práctica, penalizan a los más pequeños. ISV Catalyst pretende simplificar ese primer paso con un programa basado en referencias y con incentivos para que nuevos proveedores construyan, comercialicen y vendan soluciones sobre la plataforma cloud distribuida de Akamai.
Un “acceso rápido” al ecosistema de partners, con una condición clave: el primer año sin fees de referencia
El elemento más llamativo del anuncio es la eliminación de cuotas de referencia durante el primer año para los ISVs que entren en el programa, una medida orientada a rebajar la barrera de entrada tanto para startups como para proveedores de software ya consolidados. En la práctica, Akamai intenta que el coste inicial no sea un freno cuando el objetivo es crecer y ganar tracción comercial.
A partir de ahí, ISV Catalyst ofrece un paquete de ventajas centrado en visibilidad y acceso al mercado: oportunidades de co-marketing con Akamai, presencia destacada en su directorio de partners tecnológicos, y una mayor exposición ante su fuerza comercial global. El mensaje de fondo es claro: para muchos ISVs, el problema no es solo crear un buen producto, sino conseguir que las empresas lo descubran y lo adopten dentro de un entorno de confianza.
Akamai enmarca el programa dentro de una estrategia unificada de partners. Según explicó Zak Putnam, directivo de desarrollo de negocio en la compañía, la intención es que el ecosistema tenga “vías diferentes” de participación según el tipo de socio: desde integraciones profundas hasta fórmulas más directas y accesibles.
Por qué ahora: la nube se mueve hacia IA, multicloud y aplicaciones portables
El lanzamiento se produce mientras las empresas aceleran planes para incorporar Inteligencia Artificial a procesos y productos, lo que implica cambios en arquitectura: más contenedores, más automatización, más observabilidad, y una sensibilidad creciente a la latencia y a los costes de operar en la nube. Para los ISVs, además, hay un reto añadido: sus clientes ya no quieren soluciones “atadas” a una sola plataforma o región, sino herramientas portables, escalables y con despliegues ágiles.
ISV Catalyst se dirige precisamente a ese tipo de proveedores: los que están construyendo software como servicio (SaaS) y necesitan un marco comercial y técnico que les permita moverse rápido. Akamai destaca áreas como:
- Aplicaciones de Inteligencia Artificial generativa y aprendizaje automático.
- Arquitecturas containerizadas y serverless.
- Herramientas de FinOps y optimización de costes cloud.
- Soluciones verticales para sectores específicos.
En el fondo, Akamai está enviando una señal al mercado: su nube distribuida —con capacidades próximas al edge— quiere ser un lugar donde no solo se despliegan aplicaciones, sino donde se construye un catálogo de soluciones “listas para empresa” a través de socios especializados.
Un programa que convive con Partner Connect y Qualified Compute
ISV Catalyst no nace en el vacío. Akamai ya contaba con otras piezas dentro de su ecosistema, como Akamai Partner Connect y el Qualified Compute Program. La diferencia, según la propia compañía, es el grado de profundidad: mientras el Qualified Compute Program se orienta a integraciones técnicas más completas e interoperabilidad avanzada (para alianzas muy estrechas), ISV Catalyst funciona como una puerta de entrada más simple para ampliar la participación del ecosistema.
En otras palabras: Akamai busca cubrir todo el recorrido, desde el ISV que necesita una rampa de acceso rápida para empezar a vender, hasta el partner que requiere un trabajo técnico más extenso para integrarse a fondo.
Partners de lanzamiento: vídeo en directo, protección de contenido y transferencia segura de datos
El anuncio se apoyó también en declaraciones de varios socios que participan como ejemplo del tipo de software que Akamai quiere atraer. Entre ellos aparecen compañías orientadas a flujos de vídeo en directo, baja latencia, protección de contenido y transferencia segura de datos:
- Norsk, centrada en flujos de trabajo de vídeo en directo, subraya que su disponibilidad sobre Akamai Cloud facilita el acceso y el modelo de precios, con la tranquilidad de operar sobre infraestructura “probada”.
- Redflag AI, enfocada en watermarking y seguridad de contenidos, destaca el atractivo de integrarse en un entorno que ya utilizan grandes actores del entretenimiento y el streaming para activar nuevas capas de protección.
- SFTPGo, vinculada a transferencia y gestión de ficheros, pone el acento en la robustez del servicio, la huella global y la previsibilidad de costes para escalar.
- Vindral, orientada a streaming de baja latencia y sincronización, enfatiza que para entregar vídeo en directo con calidad a escala hace falta una base global y fiable.
- Myota, centrada en protección de datos, sostiene que el programa ayuda a que las empresas descubran soluciones que “no sabían que necesitaban”, apoyándose en la credibilidad del ecosistema.
Akamai, además, recalca que el enfoque es selectivo: presenta ISV Catalyst como un grupo curado de proveedores, evaluados por encaje técnico y de negocio, con el objetivo de que los clientes encuentren soluciones que funcionen bien con su despliegue sobre Akamai Cloud.
Una apuesta por el “catálogo” como ventaja competitiva
En un mercado cloud cada vez más homogéneo en lo básico —máquinas virtuales, redes, almacenamiento—, la diferencia tiende a estar en el ecosistema: herramientas específicas, soluciones sectoriales y software que reduce tiempo de implementación. Con ISV Catalyst, Akamai intenta acelerar esa dinámica y construir una oferta más visible de aplicaciones y servicios sobre su plataforma.
Para los ISVs, la promesa es doble: menos fricción de entrada y más exposición comercial. Para Akamai, el objetivo es atraer innovación y demanda hacia su nube distribuida en un momento en el que la Inteligencia Artificial y el edge están redefiniendo dónde y cómo se ejecutan las aplicaciones. Y para los clientes finales, la expectativa es sencilla: poder encontrar soluciones compatibles y listas para usar sin recorrer un laberinto de integraciones.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el programa ISV Catalyst de Akamai y para quién está pensado?
Es un programa de partners para fabricantes de software independientes que quieran construir, comercializar y vender soluciones sobre la nube distribuida de Akamai, especialmente en SaaS, multicloud e Inteligencia Artificial.
¿Qué ventajas ofrece ISV Catalyst a una startup de software que busca clientes enterprise?
Reduce fricción de entrada, elimina las cuotas de referencia el primer año y aporta visibilidad mediante co-marketing, presencia en el directorio de partners y acceso a canales comerciales de Akamai.
¿En qué se diferencia ISV Catalyst del Qualified Compute Program de Akamai?
ISV Catalyst actúa como una vía de acceso más directa y comercial al ecosistema, mientras que el Qualified Compute Program se orienta a integraciones técnicas más profundas e interoperabilidad avanzada.
¿Qué tipo de soluciones prioriza Akamai dentro de ISV Catalyst?
Aplicaciones de Inteligencia Artificial y aprendizaje automático, arquitecturas con contenedores y serverless, herramientas de FinOps para optimización de costes y software vertical para industrias concretas.
vía: akamai