Arm tropieza en licencias y la presión de costes en smartphones pone nervioso al mercado
Arm Holdings volvió a demostrar que su negocio crece, pero también que, en pleno ciclo de euforia por la Inteligencia Artificial, el listón del mercado es cada vez más cruel. La compañía británica —cuyo diseño de arquitectura está presente en buena parte de los chips de smartphones y, cada vez más, en servidores orientados a IA— vio caer sus acciones alrededor de un 8 % en el “after-hours” del 4 de febrero, después de presentar resultados trimestrales en los que un detalle concreto eclipsó el resto: los ingresos por licencias se quedaron por debajo de lo que esperaba Wall Street. El dato no es menor porque las licencias son el termómetro de futuro: el dinero que entra por adelantado cuando