RAID no es backup: cómo usarlo bien en entornos empresariales (sin falsas promesas)
En muchas empresas, el almacenamiento se diseña con un objetivo claro: que el servicio no se caiga cuando falle un disco. Ahí es donde el RAID cumple su papel con solvencia. El problema aparece cuando se le atribuye otra misión: proteger los datos ante cualquier incidente. Y eso, sencillamente, no es cierto. Un RAID bien planteado mejora la disponibilidad y, en algunos casos, la continuidad operativa frente a fallos físicos de disco. Pero no evita borrados accidentales, corrupción lógica, errores humanos, cifrado por ransomware, pérdida del sitio, credenciales comprometidas o fallos de controladora. En otras palabras: RAID reduce el impacto de un tipo de fallo; el backup cubre muchos más. Qué aporta realmente RAID en empresa RAID es una técnica