Microsoft lleva la “IA física” a los robots con Rho-alpha, un modelo que aprende a actuar con el tacto
Durante décadas, la robótica ha brillado donde todo está medido al milímetro: cadenas de montaje, entornos controlados, tareas repetitivas y guiones cerrados. Pero la industria lleva tiempo persiguiendo un salto cualitativo: máquinas capaces de desenvolverse en escenarios cotidianos, con objetos distintos cada día, con interferencias humanas y con margen para el error. En ese contexto, Microsoft Research ha presentado Rho-alpha (ρα), su primer modelo de robótica derivado de la familia Phi de modelos de visión y lenguaje, con el objetivo de acercar la llamada IA física —la convergencia entre IA agéntica y sistemas físicos— a robots que puedan percibir, razonar y actuar con mayor autonomía. La compañía encuadra el anuncio en el auge de los modelos VLA (vision-language-action) para sistemas