
La IA multiplica las alertas de seguridad, pero no todas son urgentes
Los equipos de ciberseguridad viven una paradoja cada vez más incómoda: tienen más visibilidad que nunca, más herramientas, más automatización y más señales, pero también más ruido. La inteligencia artificial y la automatización no solo ayudan a los defensores. También permiten a los atacantes probar sistemas expuestos, credenciales filtradas, webs de phishing y vulnerabilidades conocidas a una velocidad que el triaje manual ya no puede seguir. El nuevo informe Under Pressure: The 2026 Exposure Gap Report, publicado por Check Point, pone cifras a ese problema. La proporción de exposiciones críticas asociadas a vulnerabilidades se ha más que duplicado en un año, al pasar del 18,7 % en 2025 al 42,6 % en 2026. Aun así, solo el 7,8 % de




